Un poco de música..

Mostrando entradas con la etiqueta cuerda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuerda. Mostrar todas las entradas

viernes, noviembre 04, 2011

LA CASONA - CASI CHORREANDO..





- Ya estás casi a punto.. - Dijo riéndose mientras seguía lubricando su ano con las manos enguantadas.
- Si mi ama, como diga. Seguro que lo estoy. 
Y una leche.. Llevo todo el día a mil.. Y ahora esto.. 
Joder.. Joder.. Joder.. Crema y mas crema.. Mas que lubrificado, lo que estoy es chorreando y con un mosqueó del carajo.. Nunca me había lubrificado.. Aquí tiene que haber gato encerrado, seguro..
- Ahora vamos a divertirnos un poco.. - Dijo riéndose mientras empezaba a encularle con la ayuda de sus dedos..
- Si mi ama, como desee. 
- Mi ama, por favor. Póngame la mordaza. Creo que me va a hacer falta. - Dijo preocupado.
- Si, será lo mejor.. Así estarás un poco mas cómodo. - Dijo riéndose mientras le amordazaba con fuerza.
Lo que menos se me apetecía ahora era usar esta jodida mordaza.. Pero, ya está bastante enfadada y no me veo con fuerzas a aguantarlo sin suplicarle que se detenga.. No.. Está vez lo aguantaré, seguro..
- Y ahora ya sin interrupciones, veamos a ver que tal estás.. - Dijo mientras le enculaba con fuerza hasta introducir la mitad de la mano.
- Mmmmmmmmm. - Chilló de dolor.
- Se que te gusta.. Ya vuelves a estar a mil.. - Dijo mientras apretaba sus huevos y se reía.
Ufffffffff, justo lo que me faltaba ahora.. Mis pobres huevos.. 
- Aún no estás del todo a mi gusto.. - Dijo riéndose mientras apretaba aun mas sus huevos hasta lograr que bajase la erección.
- Mmmmmmmmmmmm. - Chilló de dolor a través de la mordaza.
- Mucho mejor, pero aun no a mi gusto. - Dijo riéndose mientras le volvía a colocar el cinturón de castidad.
Joder.. Joder.. Como odio el maldito cinturón.. De nuevo me pondré a mil y me lo incrustaré hasta el alma.. Mierda de trasto..
- Ahora si que estás casi a punto.. - Dijo riéndose mientras le ponía a mil..

miércoles, noviembre 02, 2011

LA CASONA - SUAVES CARICIAS.. - Nº 200 :)





No.. Otra vez no.. Llevo horas a mil.. Necesito un pequeño respiro y cuanto antes..
- Mmmm.. Ahhhhh. Mmmmm... Mmmmmmmm 
- Me alegra ver que te estas divirtiendo. Ya que te gusta tanto tu árbol, no puedo por menos que ayudarte a que descanses un ratito en el. - Dijo riéndose mientras le ponía el collar eléctrico y lo conectaba.
Uffffffffff. No si ya era mucho que tardase en enfadarse conmigo.. Tres orgasmos seguidos y apenas me había puesto "cómodo" como ella dice. Se veía venir..
Mierda de collar.. Odio este jodido trasto.. Como si no me bastase con la puñetera máscara ciega y la mordaza, ahora encima esto.. Uffffffffffffffff.
- Si, te hace falta divertirte un poco mas.. Pero tendrás que esperar un momento a que vuelva.. - Dijo riéndose mientras se daba media vuelta y se iba dejándole atado al árbol.
¿Pero..?. ¿Que puede hacerle falta aún?. Joder.. ¿Porqué coño no me habré estado quieto cuando tenía ocasión?..
Mierda de árbol.. Si no fuese porqué es imposible juraría que tiene la corteza más aspera que si fuese papel de lija.. 
No me debe de quedar apenas un centímetro de piel sin raspar.. 
Ahora mismo preferiría las caricias del látigo al azotarme.. Al menos hace un buen rato que hubiesen terminado..
Un rato después..
- Bueno, ahora te hace falta un descanso y relajarte un poco.. Y te voy a ayudar.. - Dijo riéndose mientras le volcaba un cubo de agua por encima para eliminar los restos de hormigas y mermelada que cubrían sus huevos.
- Y ahora trata de no moverte demasiado y en un momento habré terminado. - Dijo riéndose mientras le quitaba la mordaza.
- Si mi ama, como desee.
- Te hace falta estar un poco mas abierto y relajado.. - Dijo riéndose mientras le quitaba el dildo y empezaba a lubrificar su ano con grandes cantidades de crema lubricante.
Uy.. Uy.. Uy.. Si de pronto quiere usar crema para lubricarme, mal asunto.. Nunca la ha usado.. Joder.. Joder.. Joder..

jueves, octubre 27, 2011

LA CASONA - DULCE ORGASMO..





- Pero antes te hace falta estar un poquitín mas cómodo. - Dijo riéndose, mientras le ataba al árbol por ambos muslos, abriendo sus piernas hasta casi despatarrarle.
- Si mi ama, como diga. - Dijo preocupado.
Uffffff, pues menos mal que solo me iba a poner un  poco más cómodo.. Si se descuida se me quedará el árbol tatuado..
- Y ahora haremos algo divertido.. - Dijo riéndose, y mas te vale agradecerme que no te quite la máscara.
- Si mi ama, muchas gracias por preocuparse por mi. - Dijo asustado.
Joder.. Joder.. No solo estoy a mil, también estoy en ascuas.. ¿Porqué coño me habrá amordazado de nuevo?..
- Te vas a poner a mil, estoy segura de ello.. - Dijo mientras cogía un poco de mermelada y se la extendía acariciando poco a poco, sus huevos y su polla.. 
Cada vez mas suave.. extendiendo poco a poco la mermelada hasta cubrir sus genitales por completo..
Uf.. Uf.. No aguantaré mucho mas sin correrme.. Estoy a mil.. 
- Se te ve realmente cómodo.. Y me gusta verte a mil, pero.. Y digo pero. Como se te ocurra correrte no te será muy agradable, te lo aseguro.. - Dijo entre risas.
El asintió como pudo moviendo la cabeza.
Eso es fácil decirlo.. ¿Cómo no voy a correrme si llevo todo el día con el dildo a tope?. Y ahora para colmo se le ocurre acariciarme.. Imposible que no me corra..
Ah.. Uf... Ahhhh.. Ahhh... Mmmmm. Mmmmm. 
Hacia tiempo que no me corría con tanta fuerza.. Ni el árbol, ni la cuerda ni las esposas.. Y sigo a mil.. 
- Está visto que no has aprendido nada.. - Dijo con seriedad.
El ladeó la cabeza preocupado, mientras se echaba a temblar..
Uffffffffff, la he hecho buena.. Joder.. Joder.. Miedo me da su castigo.. Sea cual sea, se que se las va a traer..

lunes, octubre 17, 2011

LA CASONA - UNA SUAVE CARICIA..





Unos cuantos escalones después..
- Vamos, intenta darte un poco de prisa que no tengo toda la tarde. - Dijo mientras apretaba sus huevos sin contemplaciones a través del boxer.
- Ahhhhhhhhh. - Chilló de dolor, mientras se encogía de nuevo y trastabilleaba. 
- Si mi ama, como desee.
Joder.. Como para no darme prisa.. Mis pobres huevos van a quedar para el arrastre..
El iba casi arrastrando los pies, pues las esposas no le permitían avanzar con rapidez, ella iba dando grandes zancadas al tiempo que tiraba con fuerza de la cadena.
- Vamos, solo te faltan seis escalones y te dejaré descansar. - Dijo entre risas.
- Si mi ama, como diga.
¿Mas escalones?. ¿Como puede haber escalones en mitad de la hierba?. Ojalá no llevase esta maldita máscara.. Así al menos podría ver lo que me tiene preparado..
- Muy bien. Ahora siéntate con cuidado. No querrás caerte, ¿verdad?. - Dijo riéndose.
- Si mi ama, como diga. Tendré cuidado.
Claro que si. Tendré mucho cuidado.. Como si eso fuese posible con las manos esposadas a la espalda, una puñetera máscara ciega que no me deja ver, y el collar postural que apenas si me deja respirar.. Eso sin contar las malditas esposas de mis tobillos.. Sencillamente genial. 
- Ahora lo mas sencillo para ti. Procura no moverte demasiado. Te garantizo que no te sería muy agradable. ¿Entiendes?. - Dijo riéndose mientras apretaba sus huevos con suavidad.
- Si mi ama, lo entiendo. Si eso es lo que desea, no me moveré. - Dijo preocupado.
- Junta las piernas todo lo que puedas. - Dijo riéndose mientras ataba sus tobillos muy ajustados sin molestarse en quitarle las esposas.
- Si mi ama, como diga.
- Y ahora empecemos.. Te vas a divertir como hace días que no lo haces, ya lo verás. - Dijo sin parar de reír.
- Si mi ama, como desee.
Uy.. Uy.. Uy.. Eso no suena demasiado alentador.. Me espera una tarde jodida, seguro.. Si al menos no tuviese el cinturón de castidad puesto.. Ya me he puesto a mil, y ni siquiera me ha tocado..
- Ahhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor al sentir el suave tacto del metal antes de clavarse en su piel.

sábado, junio 18, 2011

LA CASONA - UN PEQUEÑO TIRÓN..





- Te hace falta estar un poco mas cómodo. - Dijo mientras esposaba sus tobillos juntos.
- Creo que se te van a caer las pinzas. No las veo bien ajustadas. - Dijo riéndose mientras unía cuidadosamente cada pinza a la anterior por medio de una larga cuerda.
- Y ahora veremos si al menos sabes hacer esto bien. - Dijo mientras daba un fuerte tirón a la cuerda y las pinzas se iban desprendiendo una a una cayendo al suelo con gran estrépito.
- Ahhhhhhhhhhhhhh. - Chilló a través de la mordaza.
Joder con las pinzas.. Me han dejado los muslos rojos.. Ufffffff, otra vez las malditas pinzas.. Espero que al menos tenga el detalle de ponerlas en otro sitio..
Ostias, ostias.. Otra vez en los muslos.. No podía elegir otra parte. No, claro que no..
- Eres muy descuidado, mira que tirar las pinzas al suelo.. Será mejor que las vuelva a poner en su sitio. Procura no volver a tirarlas al suelo o tendré que castigarte.
El asintió con la cabeza mientras veía las pinzas que aún le quedaban por colocar.
- Veamos si han quedado bien ajustadas. - Dijo mientras las volvía a unir a la cuerda.
Oh, no.. Mierda de pinzas.. Las va a volver a quitar a tirones, seguro. Joder.. Joder, ya está cogiendo el extremo de la cuerda.. Mierda..
- Intenta no moverte demasiado, no querrás caerte de la escalera, ¿verdad?.
El negó con la cabeza, mientras intentaba cogerse al borde de la escalera con sus muñecas esposadas.
- Ahora lo voy a hacer con suavidad, se que sabrás agradecerme que me tome mi tiempo. - Dijo riéndose.
Acarició su piel con suavidad y dio pequeños tirones. La primera pinza se movió un poco arañando su irritada piel, sin llegar a desprenderse, hasta que dio un brusco tirón.
- Ahhhhhhhhhh. - Chilló de nuevo.
Joder con las pinzas.. Así duele el doble.. Como algún día pille al que inventó estas malditas pinzas, se las traga.. 
- Has vuelto a tirar una pinza al suelo. No te fijas en nada. Y eso no puede ser.. - Dijo riéndose.

jueves, abril 21, 2011

LA CASONA - EL CHARCO..





Ya casi no puedo mas.. Como no me permita moverme pronto, tendrá un maldito charco. Mierda.. 


- Todavía se te ve acalorado.. Te esta haciendo falta refrescarte un poco.
- Si mi ama, como desee.
- Es una lástima que se me haya terminado el hielo. Tendrás que conformarte con un poco de agua, mientras voy a por mas.. - Dijo mientras llenaba un vaso con agua y metía sus huevos a remojo.
- Si mi ama, como diga.


Uffffffffff. No puedo mas.. Ufffffffffff. Joder, no quiero hacer un maldito charco.. Mis pobres huevos, por si no les bastase con la cuerda, no tuvo mejor idea que meterlos en el agua.. Ahora si no me la quita antes de que seque se tensará.. 
Joder.. Que no aguanto.. uffffffffffffffffffff


Al rato la vio llegar con una cubitera y tembló de pies a cabeza..


- Mi ama, por favor. Por favor.. ¿Podría ir al baño?. Ya casi no aguanto mas, por favor. - Suplicó
- No tengas tanta prisa, aun puedes aguantar.
- Si mi ama, puedo aguantar, como desee.


¿Aguantar?.. Uffffffffff, creo que reventare antes de cinco minutos.. Aun no se porque sigo aguantando.. Esta claro que no tiene la menor intencion de dejar que me mueva..


Los cubitos de hielo serpenteaban por entre sus piernas a cada movimiento que hacia.


- No hay forma de que te estes quieto. - Dijo mientras le daba un latigazo en los muslos.
- Lo siento, mi ama. Intentare no moverme.


De pronto, se puso rojo como un tomate y estalló en un chorro imposible de contener.


- Eres un guarro. - Dijo mientras le daba un fuerte latigazo en la mejilla. 
- Lo siento mucho, mi ama. No he podido evitarlo.
- Te has ganado un buen castigo. Pero antes sera mejor que te ponga un poco presentable. - Dijo mientras cogía un cubo lleno de agua fría y lo volcaba sobre el.

martes, abril 19, 2011

LA CASONA - UN POCO ACALORADO..





- Mi ama, por favor.. ¿Puedo ir al baño?.
- Aun no.. Te vendrá bien descansar un poco.
- Si, como mi ama desee.
Uy.. uy.. No puedo mas.. Estoy por reventar.. Y lo peor de todo es que no puedo dejar de moverme. Y cada vez que lo hago me clavo el dildo como si me estuviesen ensartando con saña.. Mierda de dildo..
Y como no.. Para rizar el rizo, va y se pone a beber una Cola delante de mi, con la sed que tengo.. Oh.. Y la pinta tan buena que tiene la Cola.. Se me hace la boca agua.. Mierda.. No aguantare mucho mas sin hacer un maldito charco.. Joder..

- Se te ve acalorado.. Pero que desconsiderada soy.. - Dijo riéndose mientras le volcaba la Cola por el pecho empapándole..
Uffffffff, que no aguanto.. Maldita sea.. No.. Tengo que aguantar un rato mas.. Debo hacerlo..

- Con el calor que tienes y no te ofrezco nada de beber.. ¿Tienes sed, verdad?. - Dijo mientras le guiñaba el ojo.
- Si mi ama, la tengo.
- Claro que si. Si aun queda un poco de tu bebida en la botella..

Ufffffff, otra vez la bebida.. Uffffffff, como beba aunque solo sea un solo sorbo reventare, estoy seguro..

- Mi ama, por favor.. Por favor, ya no puedo mas. ¿Me da su permiso para ir al baño?.
- Esperaras un rato.. Y trata de no mojarte o seras severamente castigado. ¿Has entendido?.
- Si mi ama, como guste.
- Sera mejor que te ponga un poco mas cómodo.. Te esta haciendo falta. - Dijo mientras cogía una cuerda fina y comenzaba a atar sus huevos desde la base, separándolos cuidadosamente hasta aprovechar cada centímetro de la cuerda.

Uy.. uy.. mis pobres huevos.. Por si no me bastase con el puñetero dildo que me esta taladrando, me los esta atando con fuerza. Pues menos mal que aun no me esta castigando.. Miedo me dan sus castigos..

viernes, julio 02, 2010

LA CASONA - ENTRANDO EN CALOR..


- Si, será muy divertido.. y ahora vas a ver porqué.. - Dijo mientras cogía la cuerda con la que unió las pinzas de su muslo derecho.


Uy uy.. no, no puede habérsele ocurrido hacer eso.. No, no se le ocurriría hacer lo mismo dos veces en la misma tarde.. Y entonces.. ¿Para que el plug?. Me está jorobando la mandibula.. Como siga lo siga hinchando me la va a desencajar..

- Lo primero necesitas un poco mas de calor.. - Dijo mientras pasaba el mechero por todas las velas, para que se derritiesen mas deprisa.
uffffffffffffff Calor dice.. Tiene gracia, llama un poco mas de calor a que casi me achicharre..


De pronto, cogió la cuerda de su muslo y dió un fuerte tirón, algunas pinzas salieron despedidas con estrepito, mientras el resto seguía unidas a la cuerda.

El se puso pálido y sendas lágrimas rodaron por sus mejillas.
- Yo creo que aún tienes un poco de frío.. - Dijo mientras aceleraba de nuevo la combustión de las velas.
- Te dije que sería divertido.. - Dijo mientras le volvía a poner las pinzas en su muslo y las unía con la misma cuerda..

Uy uy.. que no lo repita.. por favor.. No puede estar pensando en eso..
- Pero aún no he acabado.. - Dijo mientras ponía otra ahuja en su brazo.

El cerró los ojos asustado, y apretó los puños con fuerza..
De pronto, notó como una pluma acariciaba sus muslos, haciéndole cosquillas..
- Muy bien, ya estás un poco más relajado.. Listo para seguir divirtiéndome.. - Dijo mientras le clavaba otra ahuja justo en el mismo sitio que segundos antes había acariciado con la pluma.

La cera cubría todo su torno y rezumaba por sus costados y las velas se habían consumido casi por completo..
- Suficiente por hoy, dijo mientras le quitaba las pinzas tirón a tirón, sin dejarle reponerse entre uno y el siguiente.
- ¿O quizás quieres que siga?.

La vió coger de nuevo las pinzas y grandes lágrimas rodaron por sus mejillas.
ufffffffffff, no se si podré aguantar como me pone de nuevo las pinzas, para segundos después quitarmelas, menos mal que solo se iba a divertir un poco..
- Te hace falta un descanso - Dijo mientras soltaba la cuerda que le mantenía los huevos tirantes.

sábado, junio 26, 2010

LA CASONA - SUAVE CARICIA..




- Se me apetece divertirme, pero no tengo prisa, y tu menos todavía..
- Si, mi ama, como diga.
- Ahora espérame un ratito mientras voy a buscar un par de cosas que necesito.
- Si mi ama, como desee.

Ufff. ¿Que se le habrá ocurrido?. Y mientras tanto las puñeteras velas empezando a gotear. Y mis pobres huevos.. Uy uy.. Ese aro es lo peor que he probado en toda mi vida, estoy seguro. Y sin poder mover ni un músculo.. uffffffffff

- Bien, me encanta ver la cera acariciar tu piel, aunque van un poco despacio, quizás debería acelerarlas un poco..
- Si mi ama, como desee.
- Ahora lo más sencillo, trata de no moverte, ni mucho menos chillar. Si te comportas a mi gusto, te dejaré descansar el resto de la tarde.
- Si mi ama, lo intentaré.

Ufffffffff, ha cogido una ahuja.. Ideal.. justo lo que se me apetecía ahora..
- Muy bien, así me gusta, que no chilles. - Dijo mientras le atravesaba la cara interna del brazo con otra ahuja, y se reía de el.
- Si mi ama, haré lo que desee.

Claro que lo haré.. Lo que sea para tenerla contenta y que a ser posible decida liberar mis huevos, o cuanto menos quitarlos de esta postura. Lo que sea estará genial.
- Te hacen falta unas pinzas.. - Dijo riéndose
Le colocó una hilera de pinzas atravesando ambos muslos, y de nuevo unió cada zona con pinzas.
- Ya estás a mi gusto.
- Si mi ama, como desee.
- Abre la boca todo lo que puedas.
- Si mi ama, ahora mismo, como desee.
- Esto será muy divertido.. - Dijo mientras le metía un plug hinchable en la boca y comenzaba a hincharlo hasta casi desencajarle la mandibula.

Uffffffff, ese trasto no me deja mover la mandíbula, ni mucho menos tratar de decirle nada, y mientras tanto ella solo sonríe.

martes, junio 22, 2010

LA CASONA - LA CREMALLERA..


- Ahora me voy a divertir un ratito, y de paso te dejaré descansar, una vez que te lo hayas ganado.
- Si mi ama, como desee.
- Procura estarte lo mas quieto posible.. - Dijo mientras le ponía sobre el torso varias velas negras y las encendía.
- Muy bien, ya estás un poco a mi gusto, pero no del todo..- Dijo riéndose.

Uy uy.. ¿Que faltará para que esté a su gusto?. Si ya es una postura forzada, tengo el cuerpo totalmente en tensión, no quiero ni pensar en las puñeteras velas.. Buffff, nada menos que seis velas negras derritiéndose sobre mi pecho, cuando todas empiecen a gotear..

- Pero aún te hacen falta un par de detalles.. Espérame un segundín y no te muevas, las velas están bien fijadas y no deberían de moverse, pero no estará de más que estés inmóvil. - Dijo mientras le miraba con severidad.
-Si mi ama, no me moveré, descuide, no tengo el menor interés en quemarme..

Al rato volvió y le empezó a poner pinzas en la cara interna de ambos brazos, mientras las unía con cuerda.
- Ya estás un poco mejor.. Ahora solo falta que la cera se derrita un poco más y estarás listo..
- Si mi ama, como desee.

Joder como quema la cera.. ufffffffff, si solo fuese la cera.. Ya casi no siento mis pobres huevos, el aro parece querer arrancármelos. Y luego las pinzas.. Me da mala espina la cuerda.. Espero que no pretenda.. No, no puede querer hacer eso..
- Y ahora lo más sencillo para ti. Intenta no chillar o tendré que castigarte. ¿Ha quedado claro?.
- Si mi ama, lo intentaré..

De pronto, cogió la cuerda que unía todas las pinzas de su brazo derecho y de un tirón seco las arrancó de cuajo.
El grito no se hizo esperar y resonó en la habitación..
- Ahhhhhhhhhhhhh.
- Vaya.. creo que tienes ganas de que me divierta un poco más. Creo haberte dicho que no quería oír ni un solo grito. ¿No te quedó claro?.
- Si mi ama, lo siento mucho, ama. No pretendía molestarla, no he podido evitar chillar.
- Perdóneme ama, por favor.
- Tengo una idea muchísimo mejor.. Pero antes, habrá que quitar todas esas pinzas. No querrás que me estorben, ¿verdad?. - Dijo mientras le quitaba el resto de las pinzas dando suaves tirones y jugueteando con la cuerda.

lunes, junio 07, 2010

LA CASONA - NOCHE VIBRANTE..





Ufff, el maldito collar.. Con lo cansado que estoy de la bañera, justo lo que me hacia falta ahora, unos buenos calambrazos. Tiene gracia, primero casi me achicharra la cera, luego el hielo me dejó tieso, y el agua acabó de darme frío, y ahora unos buenos calambrazos que sin duda me harán ponerme a mil y entrar en calor.. Si, tiene gracia.
- Colócate de costado.
- Si, justo así, y ahora no te muevas y en segundín habré terminado.
- Si mi ama, como desee.
Le cogió la mano derecha y se la colocó bajo su cabeza, cuidadosamente retorcida y esposada al collar.

Unió su pierna a la pata de la mesa estirada y tirante con una cuerda, y le ató otra a la cintura muy ajustada..
- Ya casi estás, un momento y te dejaré descansar tal cual mereces.
- Si, mi ama, como diga.

Ató una cuerda alrededor de su tobillo izquierdo y lo unió a su cintura por detrás, obligándole a mantener la rodilla flexionada y en tensión..

Pues menos mal que iba a dejarme descansar.. vaya con la postura.. Si hoy no me da un tirón, nunca me dará.. No quiero ni pensar en cuando se le ocurra poner en marcha el collar.. Y lo peor será a la potencia que se le ocurra.. uy uy..
- Y nos falta tu muñeca izquierda, o quizás creías que se me había olvidado.. - Dijo cogiendo su muñeca izquierda y uniéndola con cuidado a su tobillo izquierdo, de tal forma que si intentaba estirar la pierna se retorcería la muñeca..
- Mucho mejor.. Ahora toca divertirse un rato, seguro que te encantará lo que te tengo preparado.. Pero no estropeemos la sorpresa, quiero que la disfrutes y sea una buena sorpresa. - Dijo poniéndole una máscara ciega.

Perfecto.. Otra vez no veo nada. Miedo me dan sus sorpresas..
De pronto cogió un dildo y de un solo empujón le enculó a fondo.
El ahogó un grito en su garganta, pero no osó protestar.

ufffffffff, espero que la sorpresa sea esta. ¿Joder, no me podía encular mas suave?. Un momento.. ¿Que será lo que está esparciendo alrededor de mis huevos?. Uy uy.. Juraría que es algo que araña, o eso o son mis puñeteros nervios..
- Y ahora lo más fácil, trata de no moverte.. O por lo menos, no será muy aconsejable que lo hagas. - Dijo mientras ponía el collar a tope de potencia y se reía.
- Falta un pequeño detalle.. - Dijo mientras ponía el dildo a vibrar..
- Espero que las pilas duren toda la noche, que te diviertas..
- Si, mi ama, como desee.

miércoles, febrero 24, 2010

LA CASONA - EL CASTIGO..




Uf, todavía mas detalles. ¿En que estará pensando?. Sea lo que sea, que haya pensado, no me gustará. No se cuantas horas llevaré en esta postura pero mis costillas ya echan chispas.


- Empezaré suave, te veo algo cansado.. - Dijo sonriendo
- Muchas gracias mi ama, como desee.
- Lo primero que te hace falta es tu máscara, y claro, no puede faltar una mordaza. Todo sea porque estés cómodo.. Tal cual necesitas.
- Si mi ama, como diga. - Dijo, poniéndose aún más blanco de lo que estaba.

Y ahora de nuevo la puñetera máscara, y la mordaza.
No podía ser de otro modo, el lote completo.

Y estoy por asegurar que será la máscara más cerrada de las que tiene. Estoy seguro, hoy no me va a dejar ni un segundo de descanso.

Perfecto, ya no puedo mover la mandibula.. ni tampoco ver nada; y esta mordaza me da nauseas. Lo dicho, peor imposible..

Aunque bueno, siempre existe la posibilidad de que las cosas empeoren, y seguro.. seguro.. que no tardaré en averiguarlo.

Al momento notó que sus manos tocaban la parte trasera de sus muslos, casi con delicadeza, pellizcando su piel con suavidad, y subiendo poco a poco la intensidad de los pellizcos..

Después le colocó varias pinzas a lo largo de sus muslos hasta llegar a sus rodillas, y fue pasando una cuerda por todos los ojales, hasta unirlas todas entre sí.

Ambas piernas fueron cubiertas de pinzas, tras lo cual trenzó una cuerda uniendo ambas piernas con fuerza.
De forma que mientras el potro le obligaba a tener las piernas lo más abiertas posible, las pinzas se las traccionaban con fuerza para obligarle a cerrarlas todo lo que pudiese.

Mientras tanto, las velas se habían prácticamente consumido. Levantó los restos de cera que cubrían su sonrojada piel. Y las sustituyó por otras, que colocó de nuevo sobre su espalda, teniendo cuidado de que quedasen bien fijadas.

Después le levantó la cabeza, cogiendo sus cabellos, se acercó a su oído, y le dijo:
- Voy a por Colas, tu no quieres beber. ¿Verdad?. - Dijo mientras soltaba su pelo y dejaba caer su cabeza.

Al rato volvió, posó una de las Colas, sobre su espalda, lejos de las velas, para que no se calentase; y cogió la primera de las ahujas.

La mordaza se encargó de sofocar sus gritos, mientras sus nalgas eran atravesadas, sin contemplaciones por varias ahujas.

Repentinamente le quitó la oprimente máscara y la mordaza.
- Estoy terminando, si te estás quieto pronto te dejaré descansar. ¿Has comprendido?.
- Si mi ama, como diga.

Pellizcó sus pezones, y supo lo que le esperaba, o ahujas o algo peor.
En efecto, se le acercó y le puso sendas pinzas en los pezones, las ajustó con fuerza, y les añadió sendos pesos.
- Ahora lo más sencillo, para tí. No te muevas, y puede que mañana te deje descansar.

miércoles, febrero 10, 2010

LA CASONA - LA SONDA..



Aún resoplaba, el alcohol rezumaba por su pecho e intentaba no chillar. Cuando se le acercó, le miró de arriba a abajo y le dijo:
- Bueno, ha llegado la hora de tu premio..
- Si mi ama, como diga.

Cogió una ahuja, aún mas larga de las usadas en sus pezones y se le acercó.
Si pudiese detener el tiempo sería justo en este momento cuando lo haría, no quiero ni pensar en "eso" atravesando mi piel. No había visto nunca una ahuja tan larga.

Me inquieta, me inquieta no saber dónde pretende ponerla y aún mas en cuantas ahujas estará pensando usar.. No sé si servirá para algo, pero tengo que intentarlo..
- Mi ama, ¿podría.. podría dejar esa ahuja para otro día?. Pongame cuantas quiera de las otras, pero.. por favor, reserve esa para otro día, por favor mi ama.
- Tranquilo.. una vez puestas ni notarás que están ahí. Trata de no chillar y quizás use menos de las que mereces.
- Si mi ama, lo intentaré.

Quizás si cierro los ojos, lo notó menos.. Pero no, y si eso la enfada. Si no me ha puesto aún el antifaz alguna razón tendrá. Mejor veo lo que hace mientras pueda.

Empapó sus muslos con alcohol, el tembló de pies a cabeza y la miró asustado.
Antes de que tuviese tiempo de decir nada.. la fina ahuja atravesó su piel a la altura de su ingle y continuó bajando por la cara interna de su muslo hasta salir en mitad de su muslo.

A duras penas había conseguido no chillar, estaba pálido de dolor y grandes gotas de sudor perlaban su frente.

Se le acercó con otra ahuja, el la miró un momento y luego cerró los ojos con fuerza.
Colocó la otra ahuja en la cara interna de su muslo aún con mas lentitud que la anterior.

- Se me apetece más Cola. No tendrás sed, ¿verdad?. - Dijo mientras le sonreía y le enseñaba otra larga ahuja..
- No mi ama, pero beberé si eso es lo que desea.

Bebió un largo trago y le mostró sendas cuerdas..
- Casi he terminado, tan solo faltan un par de detalles..
- Si mi ama, como diga.

Ató la cuerda al somier y pasó uno de los extremos alrededor de su muslo, casi con delicadeza, para después atravesar la cuerda con ambos extremos de la ahuja y volverlo a unir al somier.
Dispuso la otra ahuja exactamente igual y le miró..

Para su sorpresa le soltó las esposas de ambos tobillos y le miró sonriente antes de decirle:
- Yo en tu lugar procuraría moverme lo menos posible, y quizás absternerme de todo movimiento. Te garantizo que no te será nada agradable como lo hagas.

- Si mi ama, lo entiendo, gracias.
- ¿Que debo hacer para que vuelva a ponerme las esposas?. Me asusta quedarme dormido y hacer algún movimiento brusco, podría desgarrar mi piel.
- Es casi imposible que suceda, no están colocadas tan superficiales como parece. Tendría que ser un tirón muy brusco y mantenido durante un buen rato para que lograses desgarrarte, seguro que antes de llegar a ese extremo encuentras algún motivo que te haga detenerte.
- Si mi ama, como diga.
- Ahora, te falta un pequeño detalle y habré terminado. Dijo mientras le ponía el antifaz.
- Si mi ama, como desee.
- Te va a escocer un poco, pero nada que no hayas probado ya.

Cogió la sonda, la empapó el alcohol y empezó a introducirsela en su pene, al instante perdió la erección y se puso flaccido.
- He pensado que le venía mejor un poco de alcohol para que entrase más fácil, el lubricante está sobre valorado..
- Si mi ama, como diga.
- Ahora descansa un rato, te vendrá bien.
Creative Commons License
LA CASONA by VERTGREENVERT is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España License.
Based on a work at vertgreenvert.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at @VERTGREENVERT.