Un poco de música..

Mostrando entradas con la etiqueta alcohol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alcohol. Mostrar todas las entradas

domingo, agosto 29, 2010

LA CASONA - UN POCO DE CALOR..




- Creo que la fusta no será suficiente como para que entres en calor.. - Dijo cogiendo el látigo y descargando un fuerte golpe en sus nalgas..

Ostia.. pedazo de latigazo.. ufffffffffff, menos mal que solo quería que entrase en calor. Miedo me da si además de eso, se le apeteciese castigarme por haber chillado..

- Pero que desconsiderada soy, si ni siquiera te he quitado la silla. - Dijo riéndose mientras soltaba de golpe las correas que comprimían sus costillas.



Que maravilla, por fin puedo llenar los pulmones.. Bueno, todo lo que me deja la puñetera máscara..

Odio la jodida máscara, así no hay forma de coger apenas aire.. Yo aquí casi sin poder tomar aire y ella mientras tanto se divierte.. Odio la jodida máscara.. Pero me encanta oírla reírse.. Y tiene una sonrisa preciosa..



- Procura no moverte y pronto habré terminado.. - Dijo mirándole con severidad.

El asintió con la cabeza y apretó los dientes con cuidado.



El latigazo cruzó su espalda dejando una gruesa marca, el apretó los puños y tembló asustado.

Mierda.. mierda.. mierda.. Si ese es solo el primer latigazo, hoy me quedaré sin espalda. ufffffffffffffffffffff, menudo golpe..

Los latigazos se sucedían, el apoyaba la cabeza sobre la argolla y temblaba cada vez que escuchaba el látigo vibrar en el aire.



- Hay que ver como te has puesto.. Será mejor que te limpie un poco, sino me dejarás la silla perdida. - Dijo mientras le vertía un abundante chorro de alcohol en toda la espalda.

La máscara apenas pudo sofocar sus gritos.

- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh.

- No has debido chillar.. Igual es que no te lo he explicado con la suficiente claridad.. - Dijo mientras le daba un fuerte latigazo en sus nalgas.



- Te hace falta un poco mas de alcohol. - Dijo mientras vertía un chorro aún mas grande y lo frotaba sobre su espalda.

- Ahhhhhhhhhhhhhh - Ahogó un grito en su garganta mientras temblaba asustado.



- Espérame un rato, al final la que ha entrado en calor soy yo.. Será mejor que vaya a buscar una Cola fresquita.

- Pero antes te dejaré que te diviertas un poco, dijo mientras ponía el dildo a vibrar a plena potencia y salía del garaje.

sábado, abril 17, 2010

LA CASONA - EL SUSTO..


Varios minutos después ya duchado, se arrodilló en el suelo, bajó la cabeza y esperó, mientras ella se giraba sobre sus pasos y se acercaba a la estantería.


Uff.. ha cogido el alcohol.. Claro, justo lo que me hacía falta ahora, un buen chorro de alcohol en la espalda..

Uff, me costará horrores no chillar, y mas intentar no moverme.. Mierda.. mierda.
- Te vendrá bien refrescarte un poco, yo creo que la ducha no ha sido suficiente. - Dijo mientras le echaba un buen chorro de alcohol en la espalda, y hacia presión con un paño empapado en alcohol.

Ahhhhhh, Joder joder.. No puedo chillar.. como chille se enfadará aún más.
El ahogó un grito en su garganta y apretó los puños con fuerza intentando no chillar. Ella, mientras tanto le miró y se rió..
- Me alegra ver que te gusta el alcohol.. ¿Verdad que es muy refrescante?. - Dijo riéndose.
- Si, mi ama, gracias. Es muy refrescante..

Cogió una cadena y la unió a su collar con un mosquetón.
- Vamos, no tengo todo el día. Y ni se te ocurra ponerte de pie o lo pagarás. - Dijo mientras tiraba de la cadena con fuerza.
- Si mi ama, como desee.
- Vamos a hacerlo un poco más divertido. - Dijo mientras le ponía de nuevo la máscara.

Mierda.. otra vez no veré por dónde voy. Pues menos mal que había dicho que pensaba dejarme descansar..
- Si mi ama, como diga.
- Hoy se me apetece divertirme un poco más. Voy a conectar tu collar, de momento lo pondré en el uno.. pero.. Sí, hay un pero.

Disfrutó viéndole sudar y contener el aliento mientras esperaba a que le dijese lo que pretendía hacer.
Giró a su alrededor haciendo sonar la cadena, mientras veía como se ponía cada vez mas nervioso.

Pero.. pero.. ¿qué?. Uf, odio estas pausas. Estas malditas pausas. ¿Divertirse?.
Uy uy.. no puedo ver su cara, pero.. estoy casi seguro de que estará sonriendo.

¿Que pretenderá hacer ahora?. No se lo que será, pero estoy seguro de que no será fácil. Ufff, odio no saber lo que pretende hacer.. Pero a la vez la espera es embriagadora.. Mierda de cinturón de castidad.. se me está clavando.. Como puedo excitarme en un momento así..
De pronto, dio un golpe seco con el extremo de la cadena contra el suelo. El pegó un salto aterrado..

viernes, abril 09, 2010

LA CASONA - UN PEQUEÑO EMPUJÓN..


Pero naturalmente aún no había terminado el día, al menos no para él.
Cogió un algodón lo volvió a empapar en alcohol y lo pasó sin ningún miramiento por sus pezones.

Antes de colocarles cuidadosamente ajustados, sendos piercings.
Luego derritió unas gotas de estaño y soldó ambos extremos de cada piercing de forma que le resultase imposible por si solo el hecho de quitárselos.

Entonces puso en marcha de nuevo el estridente motor.
Mierda.. que puede querer hacerme más. Si por lo menos no llevase puestos los cascos podría intentar suplicarle.

Seguramente no me haría ni caso, pero sería tan reconfortante oír su voz, verla.. cualquier cosa.
Un momento.. juraría que.. Si, mis hombros ya no están tan tirantes.
Uf, que maravilla, tal parece que me fuese a soltar, cada vez están en una postura más asequible.
Si, es cierto.. Va a soltarme..

De pronto, el motor se detuvo, y ella apagó su iPod. Y le liberó ambas muñecas.
- Apoyate en la escalera y no te muevas, pronto habré terminado.
- Si mi ama, muchas gracias. Haré lo que desee.

De un fuerte empujón que casi mueve la escalera, le enculó. El no pudo evitar chillar, mientras sendas gotitas de sangre resbalaban por sus muslos.
- Lo.. lo siento mucho mi ama, no pretendía chillar. Pero.. es que me ha cogido por sorpresa. No me castigué o si lo hace pospongalo unas horas, estoy agotado, por favor mi ama, por favor.

Uf.. no tenía que haber chillado, seguro que se ha cabreado conmigo.
Mierda.. Ahora mismo no soportaría otro castigo.. joder, ¿Porque coño he tenido que chillar?..

Para su sorpresa le soltó, las rodillas y sus tobillos. Tan solo permanecía atado por sus costillas, y apoyado en el escalón superior de la escalera.
- Ahora te voy a soltar y te irás a descansar un rato, cuando llegues a tu cuarto podrás ponerte presentable, siempre y cuando tengas cuidado de no mojar el collar. A menos claro, que se te apetezca recibir un calambrazo extra.
- Muchas gracias mi ama, pero.. ¿Como podré ponerme presentable, si no veo ni por dónde voy?.
- Cuando llegues a tu cuarto, te quitaré tu antifaz. Y ahora ni una pregunta más.
- Si mi ama, como desee. Perdone mi impertinencia.

lunes, abril 05, 2010

LA CASONA - ENSARTADO..


La cadena seguía tirando de sus brazos como si quisiese arrancarselos..
El palideció y reprimió un grito, que de todas formas resultaría completamente inútil en semejantes circunstancias.

De pronto paró el motor, ató una cadena alrededor de sus costillas, la enganchó al motor y lo puso de nuevo en marcha.

Uff.. otra cadena más, espero que no la apriete demasiado. ¿Para que coño necesito una cadena apretando mis costillas?. ¿Es que acaso creé que puedo irme a alguna parte?.

Mierda de cadena, como si no me bastase con tener los hombros a punto de salirse de sus órbitas, no tiene mejor idea que apretar mis costillas.
Joder, era lo único que me hacia falta para terminar de respirar peor.

No aprieta mis pulmones.. pero, tener eso ahí apretado, no lo hace precisamente más sencillo.. Mierda.
Joder, otra vez el puto motor.. Odio ese maldito trasto, y encima el ruido infernal..

La cadena tiró de su cuerpo hacia atrás lentamente hasta dejarle vertical, los brazos seguían cuidadosamente extendidos y ambas piernas atadas a las patas de la escalera, sus pies reposaban ambos sobre el escalón inferior de la escalera, y por primera vez desde hacia horas, sostenían el peso de su cuerpo.

De pronto el motor se detuvo, y se hizo un silencio cortante que hacia aún mas daño en los oídos que el ensordecedor sonido del motor.

Demasiado silencio. Tengo miedo, maldita sea. Lo que sea que vaya a ocurrir, se que sucederá ahora.
Estoy seguro de que no se ha tomado tantas molestias, colocándome en esta maldita postura para no hacer nada.

Me gustaría, pero.. la conozco lo suficiente para saber que no le gusta echarse faroles.
De pronto, escuchó sus pasos acercándose, y notó como posaban lo que parecía una bandeja sobre la escalera.

Notaba el frío borde metálico contra su ombligo.
Ella cogió un trozo grande del rollo de algodón y lo empapó en alcohol, luego notó como le ponía sendas pinzas, realmente apretadas una en cada pezón.

Y lo volvía a mojar de nuevo.
Calma.. Son solo dos puñeteras pinzas.. Duelen, pero nada que no haya aguantado otras muchas veces, me jodería que las quisiese dejar ahí para siempre, pero.. no es para tanto..

Me he asustado para nada. Si seré tonto..
Pero, naturalmente, se equivocaba..
Notó la pinza que le apretaba aún más que antes e intentó sofocar un grito en su garganta, antes de comprobar como su pezón era ensartado de un solo golpe y atravesado con fuerza, no pudo evitar chillar.

Ostia.. ostia.. ostia.. Lo que ha dolido, me cago en la puta leche..
Mierda.. eso significa que.. mi otro pezón..

Antes de se hubiese repuesto del dolor de su primer pezón, el otro corrió igual suerte, con un rápido y preciso movimiento, fue cuidadosamente ensartado.
ufffff ufffffffff Joder.. joder.. joder.. Me ha dolido aún más que el otro.

sábado, febrero 13, 2010

LA CASONA - DESGARRADO..



Descansar. Si, nada mas fácil que hacer. Si no estuviese tan cansado.

Más que eso, lo que estoy es preocupado. La puñetera sonda..
Odio la puñetera sonda, porque seguro que el hecho de ponermela encierra algún otro propósito. No me creo que sea simplemente por que no me mueva en toda la noche.

Porque, vamos a ver.. Desde que llegué. ¿Cuando pude una noche moverme a mi antojo?. Si descontamos la primera noche en que casi me quedó tieso en el cobertizo, ninguna otra pude moverme con libertad.

Y esa única noche, no me sirvió absolutamente para nada tener libertad de movimientos, porque estaba helado, y lo que menos quería era moverme.

Entre que estoy agotado, y que si me muevo podría producirme un desgarro. Es lo ideal para conciliar el sueño.

Se quedó dormido, al intentar moverse, sintió un dolor lacerante que le atravesaba ambos muslos, y entonces, despertó sobresaltado.

Al día siguiente, escuchó abrirse la puerta, y levantó la cabeza.
Algo totalmente inútil, porque con el antifaz puesto no podía ver nada.

- Veo que ha sido una noche tranquila, y te has divertido un poco.
- Si mi ama, como diga.
- En cualquier caso, nada que un chorrito de alcohol no solucione. - Dijo mientras vertía un buen chorro sobre la herida.

El alarido no se hizo esperar.
- Lo siento mi ama, no quería chillar.
- ¿Me podría decir si es grande la herida o si me he desgarrado?. Por favor, mi ama.
- Apenas te has hecho nada, pero será mejor descansar la zona, no queremos que se vaya a infectar, ¿verdad?.
- No mi ama, como diga.
- Voy a sacarte las ahujas y dejaremos descansar tus muslos hasta que se repongan. Has debido de dar un tirón fortisímo, si no llego a pasar la cuerda alrededor de tus muslos, y la hubiese dejado simplemente enganchada a las ahujas, estarías desgarrado de arriba a abajo.
- Ahora te va a escocer un poco, nada de chillar, ¿entendido?.
- Si, mi ama, como desee.

El mordió los labios con cuidado y sofocó un grito en su garganta, mientras ella le sacaba las ahujas con un pequeño tirón, y lo bañaba todo con abundante alcohol.

Después notó algo apretado que rodeaba sus muslos y entonces le quitó el antifaz.
- Gracias mi ama. - Dijo aún parpadeando e intentando ver.
- Espérame un rato.. Hoy aún no nos hemos divertido.

miércoles, febrero 10, 2010

LA CASONA - LA SONDA..



Aún resoplaba, el alcohol rezumaba por su pecho e intentaba no chillar. Cuando se le acercó, le miró de arriba a abajo y le dijo:
- Bueno, ha llegado la hora de tu premio..
- Si mi ama, como diga.

Cogió una ahuja, aún mas larga de las usadas en sus pezones y se le acercó.
Si pudiese detener el tiempo sería justo en este momento cuando lo haría, no quiero ni pensar en "eso" atravesando mi piel. No había visto nunca una ahuja tan larga.

Me inquieta, me inquieta no saber dónde pretende ponerla y aún mas en cuantas ahujas estará pensando usar.. No sé si servirá para algo, pero tengo que intentarlo..
- Mi ama, ¿podría.. podría dejar esa ahuja para otro día?. Pongame cuantas quiera de las otras, pero.. por favor, reserve esa para otro día, por favor mi ama.
- Tranquilo.. una vez puestas ni notarás que están ahí. Trata de no chillar y quizás use menos de las que mereces.
- Si mi ama, lo intentaré.

Quizás si cierro los ojos, lo notó menos.. Pero no, y si eso la enfada. Si no me ha puesto aún el antifaz alguna razón tendrá. Mejor veo lo que hace mientras pueda.

Empapó sus muslos con alcohol, el tembló de pies a cabeza y la miró asustado.
Antes de que tuviese tiempo de decir nada.. la fina ahuja atravesó su piel a la altura de su ingle y continuó bajando por la cara interna de su muslo hasta salir en mitad de su muslo.

A duras penas había conseguido no chillar, estaba pálido de dolor y grandes gotas de sudor perlaban su frente.

Se le acercó con otra ahuja, el la miró un momento y luego cerró los ojos con fuerza.
Colocó la otra ahuja en la cara interna de su muslo aún con mas lentitud que la anterior.

- Se me apetece más Cola. No tendrás sed, ¿verdad?. - Dijo mientras le sonreía y le enseñaba otra larga ahuja..
- No mi ama, pero beberé si eso es lo que desea.

Bebió un largo trago y le mostró sendas cuerdas..
- Casi he terminado, tan solo faltan un par de detalles..
- Si mi ama, como diga.

Ató la cuerda al somier y pasó uno de los extremos alrededor de su muslo, casi con delicadeza, para después atravesar la cuerda con ambos extremos de la ahuja y volverlo a unir al somier.
Dispuso la otra ahuja exactamente igual y le miró..

Para su sorpresa le soltó las esposas de ambos tobillos y le miró sonriente antes de decirle:
- Yo en tu lugar procuraría moverme lo menos posible, y quizás absternerme de todo movimiento. Te garantizo que no te será nada agradable como lo hagas.

- Si mi ama, lo entiendo, gracias.
- ¿Que debo hacer para que vuelva a ponerme las esposas?. Me asusta quedarme dormido y hacer algún movimiento brusco, podría desgarrar mi piel.
- Es casi imposible que suceda, no están colocadas tan superficiales como parece. Tendría que ser un tirón muy brusco y mantenido durante un buen rato para que lograses desgarrarte, seguro que antes de llegar a ese extremo encuentras algún motivo que te haga detenerte.
- Si mi ama, como diga.
- Ahora, te falta un pequeño detalle y habré terminado. Dijo mientras le ponía el antifaz.
- Si mi ama, como desee.
- Te va a escocer un poco, pero nada que no hayas probado ya.

Cogió la sonda, la empapó el alcohol y empezó a introducirsela en su pene, al instante perdió la erección y se puso flaccido.
- He pensado que le venía mejor un poco de alcohol para que entrase más fácil, el lubricante está sobre valorado..
- Si mi ama, como diga.
- Ahora descansa un rato, te vendrá bien.

viernes, febrero 05, 2010

LA CASONA - UN POCO DE COLA..



- Sigues sudando.. al parecer si que tenías un poco de calor. Ya me parecía. Necesitas refrescarte un poco.
- Si mi ama, como diga.
¿Refrescarme?.. uy uy, espero que no sea lo que estoy pensando.

Las Colas deben de estar heladas, pero no, si ha dicho que tiene sed, seguro que no se le ocurre "desperdiciar" dos Colas, que va..
Otra vez mi puñetera imaginación. Calma, no se le ocurrirá.

No, eso lleva tiempo, y ha dicho que no quería entretenerse en exceso. Seguro que no. ¿Porque coño tengo que darle mil vueltas a las cosas?. Si de todas formas no va a cambiar nada, el hecho de que lo sepa o no.

Mientras tanto, ella se divertía viéndole temblar asustado, y bebiendo tranquilamente la Cola, con toda la lentitud de que era capaz.

- Si, tienes sed.. ya lo creo que sí. - Dijo mientras le guiñaba un ojo.
- Ahora beberás un poquitín.. y para hacerlo mas divertido. Cada gota que derrames, será una ahuja más que te pondré. Hoy se me apetece jugar un poco..

- Si mi ama, lo intentaré.
- Y otra cosa, procura beber deprisa o esta noche dormirás mojado.
Se sentó a horcajadas sobre sus costillas, bebió un trago de Cola, y subiendo su brazo tan largo cual era, empezó a dejar caer la Cola sobre su boca.

El se afanaba en intentar beber deprisa, pero eso era a todas luces imposible, y sin duda que en eso consistía la diversión.

Naturalmente a los pocos segundos se empapizó y la Cola resbaló sobre su cuello, mojando su pelo, las sabanas y chorreando en sus hombros.

Aún tosía, cuando ella se levantó.
- Será posible que ni siquiera sepas beber. ¿Acaso pretendías ponerme perdida? Pues menos mal que no ibas a mojarte..
- Te mereces un buen premio, te lo has ganado a pulso.
- Si mi ama, como desee.

Se agachó, con lo cual, su vestido se elevó unos centímetros, dejando poco espacio para la imaginación.
Y bajo la cama cogió el antifaz, y lo colocó al lado de sus cabellos.

- Bueno, aún nos falta tu otro pezón. ¿O creías acaso que se me había olvidado? En cuanto termine con el, te daré tu premio, no te preocupes, lo bueno siempre se hace esperar..
- Si mi ama, como usted diga.

Cogió la primera de las ahujas y con un rápido movimiento atravesó su pezón de lado a lado, un hilo de sangre manó de su pecho.

En apenas diez minutos tenía el pezón cubierto de ahujas, y un reguero de sangre bajaba por sus costados.
El mientras tanto, se mordía los labios con cuidado intentando no chillar.

- Vaya, hoy estás por mancharlo todo.. Espera, será mejor que te limpié un poco.
Empapó una gasa en alcohol y se la pasó por los pezones, el alarido no se hizo esperar.
Creative Commons License
LA CASONA by VERTGREENVERT is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España License.
Based on a work at vertgreenvert.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at @VERTGREENVERT.