Un poco de música..

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sábado, marzo 17, 2012

LA CASONA - CURIOSA PREGUNTA..



- He pensado que ya que hace una noche realmente preciosa. Sería una pena que la pasases encerrado en tu armario. - Dijo riéndose mientras le miraba de arriba a abajo.
- Si mi ama, como diga. - Replicó preocupado.
Uy.. Uy.. Uy.. A saber lo que ella entiende por disfrutar de la noche. Miedo me dan sus ideas.
- Pero primero de que disfrutes de tu merecido descanso. Te haré una pregunta. - Dijo mientras le sonreía y hacía una larga pausa.
- Si mi ama, como desee. - Dijo mientras bajaba aún mas la cabeza y comenzaba a temblar.
- Es una pregunta muy sencilla. Espero que no te demores demasiado en tu respuesta. ¿Que prefieres una cena y después un paseo bajo las estrellas?. ¿O por el contrario, descansar unas horas tal cual mereces y después recibir tu castigo?. - Dijo mientras le miraba divertida.
Uffffff. Pedazo de pregunta.
Ojalá no fuese tan complicada de responder..
Mis tripas hace horas que rugen de hambre. Pero la perspectiva de un paseo bajo las estrellas no suena precisamente a romanticismo. Y, por otra parte, estoy tan cansado que daría lo que fuese por poder descansar un par de horas..
Mierda de pregunta. 
- ¿Y bien?. ¿Que has decidido?. - Inquirió curiosa.
- Mi ama, me encantaría descansar un par de horas, pero solo si usted lo desea. - Dijo mientras bajaba la cabeza aún mas y la miraba preocupado.
- En tal caso descansarás un ratito. Acompáñame. - Dijo riéndose mientras le colocaba de nuevo el antifaz.
- Si mi ama, como desee. - Dijo mientras se disponía a seguirla a cuatro patas.
- Camina mas deprisa que casi hemos llegado. - Dijo entre risas mientras le veía tiritar al pisar los fríos escalones de piedra de la entrada principal.
Joder.. Joder.. Joder..
Si hoy no me quedo tieso, jamás lo haré..

sábado, marzo 10, 2012

LA CASONA - STOP..





Mierda. Tenía que haber aguantado un ratito mas. Seguro que se ha enfadado.
- Has tirado la canica. En un momento te irás a descansar. Pero ahora ten un poco de paciencia mientras te suelto. - Dijo mientras liberaba sus tobillos de las esposas y le levantaba los pies para que no pisase la tablilla de púas.
El asintió con la cabeza, mientras dejaba escapar un suspiro de alivio.
Aun con las muñecas esposas pudo mover la espalda y librarse de las chinchetas mientras se incorporaba después de varias horas sobre la escalera.
- Acompáñame. Es mejor que descanses un rato sobre la cama. - Dijo riéndose mientras le conducía por la habitación sin molestarse en quitarle ni la máscara ciega, ni las esposas ni mucho menos los electrodos.
Uy.. Uy.. Uy.. 
Eso de descansar no ha sonado precisamente bien. Fijo que haré cualquier cosa excepto descansar.
Un rato después, cerró la puerta con llave a sus espaldas y le quitó la máscara ciega.
El parpadeó varias veces mientras permanecía arrodillado esperando sus ordenes.
Joder.. Con las ganas que tenía de ver como es esa habitación..
- Ve a tumbarte sobre tu cama, te vendrá bien un pequeño descanso. - Dijo riéndose mientras le enseñaba el mando listo para ser usado.
- Si mi ama, como desee. Ahora mismo lo hago, mi ama. - Dijo mientras bajaba la cabeza y recorría el pasillo todo lo rápido que se lo permitían sus cadenas.
- Estás demasiado flojo y eso no puede ser. - Dijo enfadada mientras entraba en la habitación y le miraba de arriba a abajo.
- Lo siento mucho, mi ama. Intentaré hacerlo mejor. Siento haber dejado caer la canica. - Se disculpó preocupado.
- No hay problema. Ya lo verás. - Dijo mientras le guiñaba un ojo y le liberaba de las cadenas, las ahujas y los electrodos.
- Si mi ama. No lo hay. Como diga. - Dijo preocupado.

lunes, febrero 20, 2012

LA CASONA - EL FIRMAMENTO..





Mierda de postura..
Peor no podría estar. Las esposas no me dejan mover ni las muñecas ni los tobillos. Y eso no es lo peor..
Estoy de la tablilla hasta los cojones.. 
No queda ni una sola púa que no me haya clavado..
- ¿No te gusta tu almohada?. - Preguntó riéndose.
El asintió con la cabeza procurando no moverse demasiado para no clavarse mas chinchetas en su espalda.
- Te voy a hacer un regalo. Espero que sepas agradecer las molestias que me tomo contigo. - Dijo mientras le posaba una gruesa canica en la palma de su mano derecha.
- Ya sabes como va esto. Si por lo que sea quieres que me detenga tan solo tendrás que dejar rodar la canica por el suelo. ¿Estamos?. - Dijo mientras le miraba.
El asintió con la cabeza haciendo tintinear las esposas de sus muñecas.
Uy.. Uy.. Uy.. 
Si me ha dado una canica eso quiere decir que me va a poner realmente cómodo..
- Verás como te diviertes. - Dijo riéndose mientras atravesaba su pezón con un gruesa ahuja.
- Ahhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor a través de la máscara de gas.
- Te alegrará saber, ya que no puedes verlo. Que usaré las ahujas mas grandes que tengo.. - Dijo mientras se reía a carcajadas y volcaba la cera caliente a escasos centímetros de su escroto.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras intentaba cerrar un poco las piernas y se volvía a clavar las púas en las plantas de sus pies.
Uffffffff, entre la cera, las púas y las ahujas. Si hoy no veo todo el firmamento a la vez, jamás lo veré..
- Me alegra ver que te diviertes. - Dijo riéndose mientras atravesaba su pezón cruzando ambas ahujas.
Joder.. Joder.. Ya lo creo que me voy a divertir..
Pedazo de diversión.. Ya estoy a mil y solo está empezando..

sábado, febrero 18, 2012

LA CASONA - A SU GUSTO..





- Se ve que te encanta el dildo. Pero no te apures que aún no te tengo preparadas un par de sorpresas que estoy segura de que te van a entusiasmar. - Dijo riéndose.
Uy.. Uy.. Uy.. Miedo me dan sus sorpresas. 
- Es una pena que tengas las piernas colgando. Así te cansarás demasiado. Pero no te preocupes, no es nada que yo no pueda solucionar. - Dijo mientras se reía a carcajadas y colocaba una tablilla de púas sobre el segundo escalón de la escalera.
- Y ahora apoya los pies con delicadeza. ¿No querrás estropear algo, verdad?. - Dijo riéndose sin parar.
El asintió con la cabeza mientras juntaba los tobillos como le había enseñado y buscaba a tientas el escalón.
- Hoy estás bastante torpe. Será mejor que te ayude. No quisiera que te hicieses daño. - Dijo riéndose mientras le esposaba los tobillos y le obligaba a pisar la tablilla de púas.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras apretaba los puños con fuerza.
Mierda de tablilla.. 
Joder. Joder.. 
Estoy seguro de que no ha quedado ni un maldita púa que no me haya clavado..
- ¿Estás cómodo?. - Preguntó entre risas.
El asintió con la cabeza mientras apretaba los puños con fuerza haciendo tintinear las esposas contra el collar postural.
- Procuremos que no te caigas. - Dijo riéndose mientras unía sus tobillos a la escalera para impedirle retirar los pies de la tablilla.
- Y ahora te hace falta una buena almohada, no sea que te quedes dormido. - Dijo riéndose mientras le obligaba a arquear la espalda y apoyarla sobre el escalón superior de la escalera repleto de chinchetas.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras tensaba los músculos con fuerza.
Mierda.. 
Ahora si que la he hecho buena..
Menos mal que solo quería ponerme un poco cómodo.
- Estoy segura de que no tendrás ganas de moverte demasiado. Pero por si acaso, te aviso de que tienes un par de velas encendidas colocadas sobre tu pecho. - Dijo riéndose.
Sencillamente genial. Sin duda que estoy a su gusto..

miércoles, febrero 15, 2012

LA CASONA - UN GRACIOSO COJÍN..





- Mucho mejor. Te está haciendo falta estar un poco más cómodo. - Dijo entre risas mientras le ponía el collar postural y unía las esposas de sus muñecas al collar.
Uy.. Uy.. Uy.. Menos mal que solo dice que estaré un poco más cómodo..
- Y ahora demos un pequeño paseo. Estoy segura de que te servirá para descansar. - Dijo riéndose mientras le conducía al pasillo situado frente a la puerta negra y abría la cerradura.
El asintió con la cabeza mientras se apresuraba a andar.
Mierda.. A la que me descuide chocaré con cualquier mueble y me daré una buena ostia.. 
- Y ahora a descansar un ratito, tal cual mereces. - Dijo mientras le acercaba a la escalera y le hacia subir un par de peldaños riéndose al verle chocar las espinillas contra los escalones.
- Ahhhhh. - Chilló de dolor mientras se clavaba la escalera en las espinillas.
- Si es que no te fijas en nada. - Dijo riéndose a carcajadas.
- Cuando se ha visto subir una escalera de tijera sin siquiera mirar lo que se hace. - Dijo entre risas.
Por supuesto. ¿Quién no se fijaría a través de la máscara ciega..?. 
Mierda de escalones..
- Siéntate un rato. Te vendrá bien descansar. - Dijo riéndose mientras le hacía sentarse sobre el dildo.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras intentaba no cargar su peso sobre el dildo.
Joder.. Joder.. Pues menos mal que se supone que iba a descansar.. Pedazo de descanso que me está dando..
- Siéntate bien. No querrás caerte, ¿verdad?. - Dijo riéndose mientras encadenaba sus muslos a la escalera.
Claro que no.. ¿Quién querría caerse de una escalera en lugar de incrustarse un dildo enorme?.. 
Tiene cada cosa.. Joder.. Joder.. Mierda de dildo.

sábado, enero 14, 2012

LA CASONA - PELDAÑO A PELDAÑO..







- Te había dicho que podías caminar. - Dijo entre risas mientras accionaba el mando a distancia del collar a plena potencia.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras se apoyaba sobre los escalones sin resuello.
- Si mi ama, como diga. Caminaré. - Dijo mientras intentaba ponerse en pie entre calambrazos.
- Por supuesto que caminarás. Y mas te vale darte prisa.. - Dijo entre risas mientras graduaba la potencia del collar eléctrico.
- Ahhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras se levantaba casi de un salto.
- Justo así. Y que no te vuelva a ver descansando sobre los escalones. - Dijo entre risas mientras jugueteaba con el pulsador del collar.
- Si mi ama, como diga. Caminaré cuanto desee. - Dijo mientras ahogaba un grito en su garganta.
Joder.. Joder.. 
Odio los malditos calambrazos. Mas me vale no pararme para nada. Mis pobres huevos no soportarían otra sacudida fuerte..
- Mas deprisa. - Dijo entre risas mientras le daba un pequeño calambrazo en sus huevos y conectaba el dildo eléctrico a tope.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras se hacía un ovillo sobre los escalones.
- Está visto que hoy no entiendes las cosas a la primera. - Dijo mientras le miraba seria.
- Lo siento mucho, mi ama. Perdóneme, por favor. - Suplicó preocupado.
- Claro que si. No hay ningún problema. Ya lo verás. - Dijo entre risas mientras subía la potencia del collar.
- Ahhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras bajaba la cabeza avergonzado.
- Y ahora camina delante de mi y ni se te ocurra pararte. ¿Está claro?. - Dijo mientras le miraba enfadada.
- Si mi ama, lo está. - Se disculpó preocupado.

lunes, octubre 17, 2011

LA CASONA - UNA SUAVE CARICIA..





Unos cuantos escalones después..
- Vamos, intenta darte un poco de prisa que no tengo toda la tarde. - Dijo mientras apretaba sus huevos sin contemplaciones a través del boxer.
- Ahhhhhhhhh. - Chilló de dolor, mientras se encogía de nuevo y trastabilleaba. 
- Si mi ama, como desee.
Joder.. Como para no darme prisa.. Mis pobres huevos van a quedar para el arrastre..
El iba casi arrastrando los pies, pues las esposas no le permitían avanzar con rapidez, ella iba dando grandes zancadas al tiempo que tiraba con fuerza de la cadena.
- Vamos, solo te faltan seis escalones y te dejaré descansar. - Dijo entre risas.
- Si mi ama, como diga.
¿Mas escalones?. ¿Como puede haber escalones en mitad de la hierba?. Ojalá no llevase esta maldita máscara.. Así al menos podría ver lo que me tiene preparado..
- Muy bien. Ahora siéntate con cuidado. No querrás caerte, ¿verdad?. - Dijo riéndose.
- Si mi ama, como diga. Tendré cuidado.
Claro que si. Tendré mucho cuidado.. Como si eso fuese posible con las manos esposadas a la espalda, una puñetera máscara ciega que no me deja ver, y el collar postural que apenas si me deja respirar.. Eso sin contar las malditas esposas de mis tobillos.. Sencillamente genial. 
- Ahora lo mas sencillo para ti. Procura no moverte demasiado. Te garantizo que no te sería muy agradable. ¿Entiendes?. - Dijo riéndose mientras apretaba sus huevos con suavidad.
- Si mi ama, lo entiendo. Si eso es lo que desea, no me moveré. - Dijo preocupado.
- Junta las piernas todo lo que puedas. - Dijo riéndose mientras ataba sus tobillos muy ajustados sin molestarse en quitarle las esposas.
- Si mi ama, como diga.
- Y ahora empecemos.. Te vas a divertir como hace días que no lo haces, ya lo verás. - Dijo sin parar de reír.
- Si mi ama, como desee.
Uy.. Uy.. Uy.. Eso no suena demasiado alentador.. Me espera una tarde jodida, seguro.. Si al menos no tuviese el cinturón de castidad puesto.. Ya me he puesto a mil, y ni siquiera me ha tocado..
- Ahhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor al sentir el suave tacto del metal antes de clavarse en su piel.

sábado, octubre 15, 2011

LA CASONA - SOLO UN PAR DE ESCALONES..





Genial.. Encima hay escalones.. Fijo que no tardaré en quedarme sentado..  Pedazo de ostia que me voy a meter..
- Creo haberte dicho que te dieses prisa. - Dijo mientras daba un fuerte tirón de sus esposas que a punto estuvo de derribarle.
- Si mi ama, como diga. Intentaré ir mas deprisa.
Joder.. Como no aparezcan unas escaleras mecánicas es imposible que pueda subir mas deprisa.. 
- Trata de fijarte mas en lo que haces. - Dijo mientras le daba un latigazo en la espalda.
- Si mi ama, como desee. 
- Venga, mas deprisa.. - Dijo mientras daba otro tirón de sus esposas.
- Ahhhhhhhh. - Chilló al estrellarse contra los escalones.
Uffffffff, pedazo de ostia que me he dado.. Suerte que pude parar el golpe con las muñecas, eso si, no sin antes clavarme las esposas, pero algo es algo, mis costillas no tocaron los puñeteros escalones..
- Te lo advertí.. ¿Es que ni siquiera sabes subir unas escaleras?. - Dijo mientras apretaba sus huevos a través del boxer de cuero.
- Ahhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras intentaba no encoger las piernas.
- Lo siento mucho, mi ama. Intentaré hacerlo mejor. - Se disculpó mientras se ponía rojo de la cabeza a los pies.
- Sé que lo harás. - Dijo riéndose mientras seguía apretaba sus huevos con fuerza.
- Ahhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor antes de encoger sus piernas todo lo que las esposas le permitían.
Uffffffffffffff, mas me vale subir las escaleras de un solo salto.. Si al menos no me clavase las pinzas de los cojones.. Y yo que me quejaba de frío.. Joder.. 
- Vamos, deja de resoplar y muévete.. Ni que te hubiera tocado. - Dijo riéndose a carcajadas.
- Si mi ama, como desee. Ahora mismo mi ama. - Dijo mientras se ponía en pie y empezaba a subir las escaleras aun con su mano apretando los huevos a través del boxer. 
Claro, como me va a tocar.. A través del boxer, las pinzas y las ahujas, difícil que me toque.. Faltaría mas.. 

jueves, julio 21, 2011

LA CASONA - UNA PEQUEÑA CARRERA..





- Abre bien las piernas, te hace falta estar un poco mas cómodo. - Dijo riéndose mientras le ataba los huevos con la cadenita.
- Si mi ama, como desee.
- Y ahora lo mas fácil para ti, camina y procura darte prisa y no tropezar, o tus huevos lo pagarán.. - Dijo riéndose mientras daba un pequeño tirón a la cadenita de sus huevos.
- Si mi ama, como diga.
- Y ahora un agradable paseo, que estoy segura que te va a gustar.. - Dijo riéndose mientras daba un fuerte tirón de la cadena para que se apresurase a subir los escalones.
Uffff, con lo cansado que estoy.. Mis pobres huevos.. Espero que el paseo no sea demasiado largo.. 
- Vamos. ¿Es que no sabes andar mas deprisa?. - Dijo riéndose mientras le daba un latigazo en las costillas.
- Si mi ama, como desee.
Quizás debería de ayudarte a caminar mejor.. - Dijo riéndose mientras le daba otro latigazo en las nalgas.
- Si mi ama, como diga.
- Si, te está haciendo falta moverte un poco.. Será divertido, ya lo verás.. - Dijo riéndose.
Varios pasillos y algún tropezón después..
- Sube. - Dijo riéndose.
- Si mi ama, como desee.
- Y no me hagas arrepentirme de ser tan magnánima contigo. - Dijo riéndose, mientras le conducía a la cinta de correr y le esposaba la muñeca derecha al apoyamanos de la derecha.
- Si mi ama, como diga.
- Ya casi estás, verás como te diviertes. - Dijo mientras esposaba la muñeca izquierda al otro apoyamanos.
- Y ahora a correr un rato. - Dijo mientras conectaba de nuevo el dildo eléctrico y se reía.
- Si mi ama, como diga.

martes, diciembre 07, 2010

LA CASONA - JADEOS EN LA NOCHE..




Jodidas piedras, debo de llevar horas sobre ellas, ya casi no siento los pies. Uf.. he oído ruido, o mucho me equivoco o aquí vuelve. Espero que no haya ido a buscar mas huevos..
- Te hace falta un buen descanso. Te veo algo cansado.. - Dijo mientras liberaba sus muñecas
- Si mi ama, como desee.
uffff.. Casi me caigo al suelo. Sabía que estaba agotado, pero no creía que tanto. Mierda de piedras..

- A cuatro patas y rápido.
- Si mi ama, como guste.
- Te voy a ensillar, llevas demasiado tiempo descansando.. - Dijo mientras le colocaba la silla tan ajustada que debía jadear para tomar aire.
- Abre bien la boca. - Dijo mientras le ajustaba el bocado
- Si mi ama, como desee.
Ufffffffff, odio que me ponga eso en la boca. Si por lo menos me hubiese puesto el de cuero.. Pero no, eso era demasiado pedir..

- Te vendrá bien un paseo. - Dijo mientras se sentaba sobre su dolorida espalda.
El asintió con la cabeza, mientras empezaba a caminar.

- Venga muévete mas deprisa o pasearás bajo la lluvia. - Dijo mientras le daba un fuerte tirón a la cadena de su bocado y le clavaba las espuelas en los tobillos.
- Perdón mi ama. - Balbuceó como pudo.
- Y ahora presta atención y procura no tropezar al subir las escaleras. Si me haces caer lo pagarás caro.
- Si, mi ama. - balbuceó asustado

¿Como pretende que vaya rápido subiendo las escaleras y que además no tropiece?. Es imposible que lo logre.. Si consigo subir sin derribarla ya será mucho.
- Vas demasiado lento. Tendrás que volverlas a bajar, pero esta vez te dejaré bajarlas a ti solo.
- Gracias, mi ama. - balbuceó.
- Vamos rápido, dijo mientras le llevaba casi a rastras escalones abajo tirando de su bocado.

viernes, septiembre 24, 2010

LA CASONA - UN PEQUEÑO RESBALÓN..




- Levántate. Se me apetece divertirme un poco. - Dijo mientras le cogía por las esposas.
Uf.. ¿Que estará haciendo con el puñetero motor?. Sea lo que sea, sé que no me gustará. Me taladra los oídos el ruido, y me asusta aún mas no saber lo que pretende hacer.. Si por lo menos me dijese algo.. Ni siquiera se que es lo que he hecho que la ha podido enfadar tanto..

- Sube, y no pierdas el tiempo. - Dijo mientras le acercaba a la escalera.
- Si, mi ama. Pero.. ¿Podría decirme como subo con las manos esposadas a la espalda?. Me caeré..
- Sube. - Dijo mientras le daba un fuerte latigazo, cruzando su espalda.
- Lo intentaré. Lo siento, mi ama. Soy un inepto, le ruego acepte mis disculpas.

Mierda, me estoy clavando los escalones en la espinilla. Odio esta puñetera escalera. ¿Porque coño no llevan los bordes rematados con goma?. Como pille al fabricante, se la traga..
- Otro escalón mas, aunque será mejor que te espose a la cadena. Sino ya te veo en el suelo.
- Si, mi ama, como desee. Gracias, mi ama.
- Sube e intenta tumbarte sin caerte. - Dijo riéndose

Ya está, ahora subiré y me pegaré la gran ostia, seguro.. Con los pies mojados, sin poderme agarrar a nada y subiendo por una escalera de metal.. Ufff..
Plof, sonó la escalera al caerse al suelo.

- Ahhhhhhhhhhhhhh - Chilló al quedarse suspendido por las muñecas.
- Pon mas cuidado en lo que haces. - Dijo mientras le daba un latigazo en sus muslos.
- Si, mi ama. Perdone me fijaré mas.
Ufffffffff, menudo tirón me dio la cadena. Mis pobres muñecas, vaya como duelen. Aunque es una suerte, sino fuese por eso, me habría caído.

- Será mejor que te ponga cómodo. - Dijo mientras le esposaba los tobillos con fuerza.
- Si, mi ama como desee.
- Dobla bien las rodillas, todo lo que puedas, y acercalas a tu pecho.
- Si, justo así. Ahora te pondré un momento la escalera debajo para que descanses. - Dijo mientras unía las esposas de sus tobillos a las de sus muñecas, pasando la cadena sobre su hombro derecho, y la volvía a pasar por sus tobillos y por su otro hombro.
- Y un último detalle, para que no te aburras mientras voy a por Colas.. - Dijo mientras le enculaba con fuerza y ponía el vibrador a plena potencia.

jueves, diciembre 03, 2009

LA CASONA - UN PEQUEÑO AVISO



Aún temblaba de frío cuando cortó una a una las bridas que le mantenían sujeto a la bañera.

- Secate bien, no quedrás pillar algo, ¿verdad? - Dijo dandole una toalla
- Gracias mi ama, tengo un poco de frío, muchas gracias.

Le esposó las muñecas a la espalda, y le puso el antifaz.
- Ahora irás a descansar un rato, necesitas recuperar fuerzas para la sesión de mañana.
- Si mi ama como diga.

Le condujo de nuevo por una maraña de pasillos sin fin, escuchó un nuevo concierto de puertas que se abrían y cerraban a su paso.

Vuelvo a mi habitación, seguro, tantos pasillos y puertas que se cierran.
Me lleva de nuevo al sotano, o debería de decir a mi celda, aunque no sé como definirla porque la verdadera celda si es que no hay más que yo desconozca, está en la cocina.

Afortunadamente para mí no nos dirigimos hacia allí. Sino ya habríamos llegado hace tiempo, está al lado del salón. De cualquier forma desconozco totalmente sus intenciones y lo que quiera que me tenga preparado, solo sé que será duro, porque ya me lo avisó.

Su voz lo sacó de sus pensamientos.
- Ahora estamos ante los escalones que ya conoces, bajalos con cuidado e intenta no caerte.
- Si mi ama, así lo haré.

Tropezó y casi perdió el equilibrio, en ese momento supo el motivo por el cual le esposaba siempre las manos a la espalda cuando le conducía al sotano, notó un fuerte tirón de sus esposas hacia atrás que casi le sentó en los escalones, pero que a la vez le impidió caerse.

- Trata de poner más cuidado en lo que haces, ¿que te había dicho sobre las escaleras?.
- Muchas gracias por no dejarme caer mi ama, trataré de fijarme más, lo siento.

Entraron al sotano y le quitó las esposas, el se frotó sus doloridas muñecas.
- Muchas gracias mi ama.
- ¿Tienes hambre?. - Dijo mientras le quitaba el antifaz.
- Si mi ama, tengo hambre, pero haré lo que diga.
- Ve hacia tu cuenco y comé como un buen perrito, sin dejar nada en el plato.
- Si mi ama, como desee.

Intentó sujetar el cuenco con una mano para que le fuese más sencillo comer, cuando recibió un fuerte latigazo en sus nalgas.Llevaba unas horas encerrado en el armario, o quizás había pasado un día, lo desconocía, de lo que estaba totalmente seguro era de que sus brazos estaban agotados, las muñecas doloridas y el resto del cuerpo exhausto por lo forzado de la postura.


- Si puedes sentarte un momento.
- Muchas gracias mi ama.
- Tienes tu comida sobre la mesa, cuando te hayas recuperado lo suficiente puedes salir y comer, cuando te necesite te llamaré. Mientras tanto, deberás permanecer en tu postura, justo donde estás ahora, ¿ha quedado todo claro?.
- Si mi ama, está todo claro, gracias mi ama.
- Se ve que tengo un perrito realmente estúpido.
- Lo siento mucho mi ama, no lo volveré a hacer.
- Ven aquí y tumbate boca arriba.
- Si mi ama, como desee.
- Manos a la espalda - Dijo mientras le esposaba con fuerza.
- Abre bien las piernas. - Dijo esposando cada tobillo a las patas de la camilla.
- Si mi ama como diga.

Le ató los huevos fuertemente con una cadenita, como había hecho tantas otras veces y le dió una patada en ellos con el pie descalzo.

- Gracias mi ama, le agradezco mucho que se haya descalzado.
- Ahora comerás y esta vez lo harás bien, ¿Está claro?. - Dijo dandole otra patada.
- Si mi ama, haré lo que me diga.

Le soltó ambos tobillos, el encogió las piernas de dolor y se quedó unos segundos echo un ovillo.

- Levantate y ve a comer algo. - Dijo mientras le esposaba las muñecas hacia delante.
- Si mi ama, como diga, lo intentaré.

Se dirigió hacia el cuenco, la comida no era demasiado apetitosa pero no tenía otra opción y tenía hambre.

martes, noviembre 10, 2009

LA CASONA - LA CESTITA



Subió las escaleras no sin ciertos problemas, logró no tropezar, fijandose bien en los escalones, hasta que no estaba seguro de donde terminaba el escalón no movía el otro pie.
De forma lenta pero segura, subió el tramo de escaleras.

- Ya has llegado arriba, puedes caminar normalmente.
- Gracias mi ama.

Tras lo que le parecieron una sucesión interminable de pasillos, puertas que se abrían para vover a cerrarse, y un sinfín de habitaciones, finalmente le mandó detenerse.
- De rodillas.
- Si ama, ahora mismo, ama. -Dijo él, arrodillandose.

Para su sorpresa le quitó el molesto antifaz, tras parpadear varias veces para intentar ver algo.
Se encontró de pronto, en un gran salón, el suelo estaba cubierto por una moqueta granate, de las paredes colgaban cuadros, y algún que otro tapiz.

Un gran sofá de color marfil junto con unos sillones presidía la estancia, en uno de cuyos extremos se veía una gran mesa de madera noble, y unas sillas.

Sobre el sofá, entre los cojines se veía un Netbook, por lo demás parecía una estancia como de otro siglo, el tiempo parecía haberse detenido.

Estaba tan absorto contemplando la habitación, que tuvo que repetirselo para que se enterase.
Ni se había dado cuenta de que ya no tenía las esposas en sus muñecas.

- Me estás escuchando?.
- No, perdoneme mi ama, me he quedado unos segundos traspuesto. Que desea que haga?.
- Decia que vayas a acostarte en tu sitio hasta que te necesite. Ve hacia aquella esquina y quedate allí, en tu cestita.
- Ahora mismo voy, mi ama. - Dijo haciendo ademán de levantarse.
- No, no te he dado permiso para levantarte, verdad?.
- No mi ama, disculpeme, no volverá a ocurrir.
Se dirigió hacia la cestita andando a cuatro patas y con la cabeza gacha, mientras arrastraba la larga cadenita que colgaba entre sus piernas y permanecía atada a sus huevos: Sabiendo que si no la complacía recibiría no pocos tirones.

lunes, noviembre 09, 2009

LA CASONA - A TIENTAS



El ruido de la llave al girar le sobresaltó, no sabía cuanto tiempo había dormido, pero había sido tal y como había supuesto una noche larga e incomoda; en la que se había despertado incontables veces al tratar de cambiar de postura y notar un fuerte tirón en sus articulaciones.

- Que tal has dormido?. Demasiado incomodo, verdad?.
- Como le parezca a mi ama, gracias.
- Necesitas ponerte presentable. - Dijo mientras lo liberaba de las esposas.
- Muchas gracias mi ama, podría decirme de cuanto tiempo dispongo, por favor, mi ama.
- Te daré una hora, trata de no entretenerte y aprovecha para desayunar, yo volveré enseguida.
Se duchó a toda prisa e intentó comer, pero pese a tener hambre, aún tenía el estomago revuelto de la bebida del día anterior.

Al rato se abrió la puerta, el se pusó en su posición y esperó.
- No has comido mucho. Ya sabes que el resto del día salvo que te lo hayas merecido no tomarás nada, verdad?.
-Si mi ama, lo sé. Tengo el estomago un poco revuelto, mañana comeré más, gracias por preocuparse.
- Manos a la espalda.
- Si, mi ama, como desee.

Le esposó ambas muñecas a la espalda, y le pusó su collar bien ajustado.
- De pie.
- Si, mi ama como desee.

Le ató sus huevos con una larga cadenita, aún más finita que la que había usado el día anterior para azotarle.
Y le esposó ambos tobillos, poniendole el antifaz que tan bien conocía.

- Bien, hoy la sesión será un poco diferente, espero que sepas estar a la altura o serás castigado.
- Si mi ama, lo estaré.
- Ahora saldremos y subirás las escaleras de ayer, y me acompañarás, sube despacio y trata de fijarte en lo que haces.
- Si mi ama, como desee.
Otra vez las malditas escaleras, no podía haber elegido otra habitación, no..

Una casa enorme y elige para alojarme el sotano.. Claro no podía ser de otro modo, donde iba a estar sino..

Odio las malditas escaleras.. Si por lo menos pudiese ver donde piso, pero no.. Ni siquiera eso.

martes, octubre 20, 2009

LA CASONA - LA CELDA




Las esposas tintineaban a cada movimiento que hacia, temblaba de pies a cabeza y estaba nervioso, demasiado nervioso, nervioso por una mas que posible caida, nervioso por el frío que hacía, nervioso por lo que le aguardaba..

Movía los pies con lentitud, asegurandose una y mil veces de no colocar los pies fuera del escalón, seguramente su lentitud la exasperaría pero no podría intentar satisfacer sus caprichos si ni tan siquiera conseguía llegar a donde ella deseaba; si rodaba por las escaleras y sufría lesiones de gravedad nada sería lo mismo, estaba seguro.

No, no me pondré en lo peor. Que podría pasarme por rodar por unas escaleras de piedra?. Nada, que habría de pasar. La ostia que me pegué puede ser de campeonato, será mejor que traté de fijarme en lo que hago.
Tropezó, pero en un ultimo intento trastabilló y logró no caerse.

Escuchó abrirse lo que parecía una puerta de metal, las bisagras chirríaron señal de que no debía ser usada muy a menudo.

- Pasa, el resto de la mañana puedes emplearlo en descansar, te hará falta.
- Si mi ama, como desee.

Sin decirle nada más, cerró la puerta a sus espaldas y le dejó solo.
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