Es un relato de ficción que estoy escribiendo en internet.. Cualquier parecido con algún hecho, persona o lugar, tanto pasado, presente o futuro es pura coincidencia.
Un poco de música..
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domingo, mayo 15, 2011
LA CASONA - A COMER..
- ¿Has descansado?. - Dijo riéndose mientras le veía aún húmedo de la ducha.
- Si mi ama, muchas gracias. Estoy muy bien.
Claro que si, después de llevar horas colgando y de haberme clavado las puñeteras púas en los talones y arrodillado sobre ellas.. Como no, una ducha equivale a unas horas descansando..
- En tal caso, te hace falta un poco de movimiento. Acompáñame. - Dijo mientras le cogía por las cadenas de sus pezones y tiraba de ellas.
- Si mi ama, como desee.
De nuevo a recorrer la casa.. Al menos esta vez puedo ver donde piso y hasta tengo las manos libres..
Un rato después, ya en el salón..
- Come un poco y recupera fuerzas. Eso si, procura no beber demasiado o no te sentará excesivamente bien.
- Si mi ama, como desee.
Uy.. uy.. Aquí hay gato encerrado.. Eso de que de pronto me permita comer y beber a mi antojo; tan solo con la advertencia de que no me atiborre.. De todas formas oportunidades como esta, hace días que no se presentan.. Total que, será mejor que aproveche y coma todo lo que pueda..
Apenas llevaba cinco minutos comiendo.
- Hay que ver que despistada soy.. Pon tus manos a la espalda. - Dijo riéndose.
- Si mi ama, como diga.
Está visto que era demasiado bonito como para ser verdad.. Poco podré comer con las muñecas esposadas. Pero.. todo lo que sea verla contenta y que se le vaya quitando el enfado..
domingo, mayo 08, 2011
LA CASONA - LA LECCIÓN..
Diez minutos.. Joder, no aguantaré ni cinco sin posarme sobre la maldita tablilla..
- Mantén tu postura.. No me parece que sea difícil de hacer.. - Dijo riéndose mientras colgaba sendas pinzas con pesos de sus pezones.
El asintió con la cabeza mientras se balanceaba intentando esquivar la tablilla.
- Se ve que no has aprendido nada. - Dijo mientras aflojaba las cadenas que le sostenían y se posaba con ambos pies en la tablilla.
-Ahhhhhhhhhhhh. - Chilló a través de la mordaza.
Mierda de tablilla.. Me he incrustado todos los clavos.. En mala hora se me ocurrió intentar esquivarlos.. Joder, ahora seguro que se ha enfadado aún mas de lo que estaba.. La he hecho buena..
- Será mejor que te ayude a recordar como debes comportarte. - Dijo mientras le quitaba la máscara y la mordaza.
- Lo siento mucho, mi ama.
- Te hace falta moverte un poco. - Dijo mientras le soltaba de la silla.
- Si mi ama, como desee.
- Y ahora de rodillas. - Dijo señalando la tablilla.
- Si mi ama, como desee.
- Ahhhhhhhhhhh.
Joder.. Joder.. Odio la puñetera tablilla. Mis pobres rodillas..
- Levántate, vamos que no tenemos todo el día. - Dijo riéndose.
- Si mi ama, como desee.
- Y ahora date una ducha y ponte presentable. - Dijo mientras le quitaba las esposas.
- Si mi ama, como desee.
domingo, septiembre 26, 2010
LA CASONA - SUAVE BALANCEO..
Ufffffffffff, por si no me bastase con estar colgando, el vibrador a tope.. Espero que vuelva pronto. No aguantaré mucho sin marearme en esta puñetera postura. No deja de tener gracia que dijese que descansaría sobre la escalera. Si para lo único que me sirve es para arañarme las rodillas cada vez que tocan la puñetera escalera...
Un par de horas después, se abrió la puerta.
- ¿Has descansado cómodo?.
- Si, mi ama, lo estoy, gracias.
- Me alegro de que hayas descansado, te hará falta estar en plena forma. Se me apetece divertirme..
- Si mi ama, como desee.
- Ahora voy a ponerme los cascos y conectaré el motor. Puedes chillar todo lo que quieras por que no me detendré.
- Si por lo que sea no te ves capaz de aguantar el castigo, solo tienes que levantar la cabeza y me detendré. Aunque en ese caso dormirás bajo la lluvia. ¿Ha quedado todo claro?.
- Si mi ama, lo está.
- En ese caso, no te hago esperar ni un segundo más. Sé que estarás impaciente. - Dijo riéndose.
- Si mi ama, como desee.
Mierda.. no sé que pretende, pero sé que será duro. Sino no me hubiese dicho eso. De nuevo el jodido motor taladrandome los oídos, y ella con su música. Que barbaridad.. Suena casi mas su música que el motor. Con razón dijo que no me oiría...
La primera ahuja atravesó limpiamente su pezón, un fino hilito de sangre goteó por el suelo.
Un momento.. Eso no es una ahuja normal, le ha añadido peso.. Uffffffffff, mi pobre pezón..
- Ahhhhhhhhhhhhhhhh - Chilló cuando le atravesó de nuevo el mismo pezón, colgando otro peso de la ahuja.
Tembló asustado, al notar como le apretaba con fuerza el pezón, justo antes de atravesarlo con otra ahuja.
Mierdaaaa. Me duele horrores el pezón.. Ahujas y mas ahujas, y todas en este pezón.. ¿No se cansará de atravesarlo una y otra vez?.. Inútil pedirle que me de un respiro, o que cuanto menos detenga el vibrador un ratito.. No me oiría..
- Ahhhhhhhhhhhhhhhh - Chilló cuando atravesó su otro pezón, colgando sendos pesos de el.
Ya me parecía raro que se conformase solo con un pezón. Mierda.. Que les irá a hacer a mis pobres testículos.. Uy uy.. uy.. Bueno, igual solo pretende atarlos.. Si, tiene que ser eso..
De pronto, paró el motor y la música.
- Voy a poner un poco cómodos tus sucios huevos. - Dijo mientras los apretaba con fuerza.
- Así están mucho mejor. - Dijo mientras cogía una cadenita y los ataba separados.
- Si mi ama, como desee.
- Pero aún no están a mi gusto. - Dijo mientras colgaba sendos pesos de ellos.
- Ahora te hace falta una buena mordaza, no quiero escuchar tus gritos.
- Si mi ama, como desee. - Replicó aterrado, justo antes de que le pusiese la mordaza tan ajustada que casi le desencajaba la mandíbula.
domingo, abril 11, 2010
LA CASONA - DUDAS..

De pronto, le soltó la oprimente cadena, tuvo que apoyarse con más fuerza en la escalera para no perder el equilibrio.
- Manos a la espalda y rápido que no tengo todo el día.
- Si mi ama, como desee.
Apoyó su pelvis contra el borde de la escalera e hizo lo que le pedía.
Mientras sus muñecas eran nuevamente esposadas con fuerza.
- Ahora caminarás un rato hasta tu cuarto, trata de no tropezar o dormirás realmente cómodo.
- Si, lo intentaré, mi ama, gracias.
Salieron de la habitación y cerró la puerta con llave a sus espaldas, le condujo unos pocos metros atravesando el angosto pasillo.
Abrió la puerta de su cuarto, y le quitó el antifaz.
Ponte presentable y date prisa, en quince minutos te quiero ver en tu sitio. - Dijo mientras le quitaba las esposas y le miraba con severidad.
- Si, mi ama, como diga.
Uff, mis pobres pezones.. Con razón me dolían, menudo pedazo de piercing.
No lo podía haber elegido más sencillo. Claro que no.. Cuanto más grueso y aparatoso mejor..
Mierda.. los ha soldado. Con razón decía que eran para siempre..
Justo lo más sencillo del mundo de explicar.. me voy hasta un cerrajero para que los corté.. Claro.. Ni que estuviese loco.
Ya me imagino lo que diría, se iba a estar riendo de mí hasta mañana por lo menos.
Y peor aún.. Si voy hasta el Centro de Piercing se darían cuenta..
Sé que lo sabrían, no está puesto casi superficial tal cual suelen ponerse.
Y además, con semejante cantidad de estaño como lleva, no me parece que fuese fácil quitarlo ni con un corta-anillos.
Será mejor que me duche, tampoco es que quince minutos den para mucho.
Y mira que me joroba no poder lavarme el pelo.. pero y si de verdad me da un calambrazo.
Creo que mas bien se mojaría el mecanismo, y no pasaría nada, salvo que se estropearía, eso fijo.
Y claro, su cabreo, pero.. la duda.
Siempre las puñeteras dudas..
La puerta se abrió de pronto, el se apresuró a arrodillarse, bajo la cabeza y esperó.
- Hoy te permitiré desayunar. Sientate y come un poco.
- Oh, muchas gracias, mi ama, gracias.
viernes, febrero 05, 2010
LA CASONA - UN POCO DE COLA..
- Si mi ama, como diga.
¿Refrescarme?.. uy uy, espero que no sea lo que estoy pensando.
Las Colas deben de estar heladas, pero no, si ha dicho que tiene sed, seguro que no se le ocurre "desperdiciar" dos Colas, que va..
Otra vez mi puñetera imaginación. Calma, no se le ocurrirá.
No, eso lleva tiempo, y ha dicho que no quería entretenerse en exceso. Seguro que no. ¿Porque coño tengo que darle mil vueltas a las cosas?. Si de todas formas no va a cambiar nada, el hecho de que lo sepa o no.
Mientras tanto, ella se divertía viéndole temblar asustado, y bebiendo tranquilamente la Cola, con toda la lentitud de que era capaz.
- Si, tienes sed.. ya lo creo que sí. - Dijo mientras le guiñaba un ojo.
- Ahora beberás un poquitín.. y para hacerlo mas divertido. Cada gota que derrames, será una ahuja más que te pondré. Hoy se me apetece jugar un poco..
- Si mi ama, lo intentaré.
- Y otra cosa, procura beber deprisa o esta noche dormirás mojado.
Se sentó a horcajadas sobre sus costillas, bebió un trago de Cola, y subiendo su brazo tan largo cual era, empezó a dejar caer la Cola sobre su boca.
El se afanaba en intentar beber deprisa, pero eso era a todas luces imposible, y sin duda que en eso consistía la diversión.
Naturalmente a los pocos segundos se empapizó y la Cola resbaló sobre su cuello, mojando su pelo, las sabanas y chorreando en sus hombros.
Aún tosía, cuando ella se levantó.
- Será posible que ni siquiera sepas beber. ¿Acaso pretendías ponerme perdida? Pues menos mal que no ibas a mojarte..
- Te mereces un buen premio, te lo has ganado a pulso.
- Si mi ama, como desee.
- Será posible que ni siquiera sepas beber. ¿Acaso pretendías ponerme perdida? Pues menos mal que no ibas a mojarte..
- Te mereces un buen premio, te lo has ganado a pulso.
- Si mi ama, como desee.
Se agachó, con lo cual, su vestido se elevó unos centímetros, dejando poco espacio para la imaginación.
Y bajo la cama cogió el antifaz, y lo colocó al lado de sus cabellos.
- Bueno, aún nos falta tu otro pezón. ¿O creías acaso que se me había olvidado? En cuanto termine con el, te daré tu premio, no te preocupes, lo bueno siempre se hace esperar..
- Si mi ama, como usted diga.
Cogió la primera de las ahujas y con un rápido movimiento atravesó su pezón de lado a lado, un hilo de sangre manó de su pecho.
En apenas diez minutos tenía el pezón cubierto de ahujas, y un reguero de sangre bajaba por sus costados.
El mientras tanto, se mordía los labios con cuidado intentando no chillar.
- Vaya, hoy estás por mancharlo todo.. Espera, será mejor que te limpié un poco.
Empapó una gasa en alcohol y se la pasó por los pezones, el alarido no se hizo esperar.
jueves, febrero 04, 2010
LA CASONA - SUDOR FRÍO..
Pero sé que a ella le encantan, basta ver el brillo de sus ojos, su sonrisa, la delicadeza con la que las coge una a una sin prisa, como si el tiempo se hubiese detenido.
Y luego, su forma de clavarlas, casi con delicadeza, atravesando la piel con suavidad, para luego, y eso es lo peor de todo, removerla buscando su lugar, para volver a atravesar de nuevo la piel y salir fuera de mi piel el extremo de la ahuja.
Esas malditas ahujas, cielos.. Si tan siquiera se conformase con poner unas pocas, y no se concentrase obstinadamente en las mismas zonas..
- ¿Estás sudando?. Si ni siquiera he empezado. ¿Tienes calor?. Igual debería de abrir un rato la ventana.. - Dijo mientras le sonreía burlonamente.
- No mi ama, no tengo nada de calor, gracias.
- En tal caso, empezaré.. no voy a entretenerme toda la tarde, y además tu necesitas descansar todo lo cómodo que puedas.
- Si mi ama, como desee.
Cogió la primera de las múltiples ahujas de que disponía, y se le acercó, el la miró asustado y desvió la mirada.
La ahuja atravesó la piel de su pezón sin la menor resistencia y salió al otro lado, dejando una fina gotita de sangre resbalar sobre su piel.
Cuando apenas se había recuperado de la primera ahuja, otra ahuja atravesó el mismo pezón, desde otro ángulo, para ir a salir en otra dirección.
Varias ahujas después, todas ellas atravesando el mismo pezón, se detuvo un momento y le miró.
Tenía los ojos llorosos y varias lágrimas rodaban por sus mejillas, pero no osó protestar. La miró sorprendido de que se detuviese.
- Se me apetece una Cola. ¿Tienes sed?.
- Si mi ama, como mi ama diga.
- Si mi ama, como mi ama diga.
Tengo el pezón echando chispas, y ni siquiera gastó la mitad de las ahujas. Prefiero no pensarlo.. una cosa es verle poner las ahujas en el pezón, pero..
Cada vez que pienso, que le falta el otro pezón, me pongo malo..
Ni se siquiera cuantas ahujas me clavó.. Cuando iba por la octava preferí cerrar los ojos un rato e intentar evadirme de lo que sucedía.
Mierda, odio las malditas ahujas..
El sonido de la puerta al abrirse, le sacó de sus pensamientos, para su sorpresa traía dos Colas.
Una de dos, o no bebo, o mucha sed tiene. Raro me parece que no me traíga cualquier otra bebida para mí. Y sin embargo estaría tan rica una Cola..
sábado, octubre 31, 2009
LA CASONA - 1ª SESIÓN
La miraba con ojos suplicantes deseando que fuese la última ahuja o por lo menos que no le pusiese más en los pezones, que las pusiese en otra zona de su cuerpo.
A decir verdad, preferia no mirarlos, las había dejado de contar en la sexta ahuja, no recordaba que le hubise puesto tantas en otras ocasiones. Se las había puesto, pero no todas en la misma zona.
Ya casi no lo soportaba.
Sus pezones, estaban hinchados y doloridos; el menor roce de sus dedos y no podía evitar contraer todo el cuerpo, en un intento infructuoso, por evitar o intentar mitigar el dolor.
Mientras tanto la cera seguía cayendo, iba goteando, primero una gota que acariciaba sus muslos y bajaba por sus piernas, luego la que se derramaba por su torso, que ya goteaba en sus costados.. Eso no por no hablar de la cera que empezaba a llegar ahora a sus huevos..
Claro, ahora comprendía el motivo por el que esa vela era distinta.. tardaba más en rebasar el borde, pero ahora fluía con más rápidez que las otras.
Se removía inquieto, mientras apretaba con fuerza la canica y la miraba esperando ver en ella algún rastro de cansancio.
- Te veó algo inquieto, creo que te daré un pequeño descanso -dijo sonriendo.
El la miró asustado, e intentó negar con la cabeza, moviendola lo poco que le permitía hacerlo su collar.
Sabía bien, lo que significaba un descanso, pero no quería hacer nada que pudiese enfadarla; y de todas formas no podía hacer prácticamente nada.
- Tengo sed, hace algo de calor aquí - dijo abriendo una Cola y bebiendo un buen trago.
- ¿Tienes sed?.
- ¿Tienes sed?.
El negó vigorosamente con la cabeza, no podía apenas moverla pero hizo un esfuerzo intentanto evitar lo inevitable.
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