Un poco de música..

Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas

martes, junio 01, 2010

LA CASONA - SUMERGIDO..



A que negarlo.. Odio la puñetera bañera.. Agua y más agua, sin poder tomar ni una triste bocanada de aire más que cuando ella lo decida, mientras el pecho parece que me va a estallar. Mientras me quedo sin fuerzas, cada vez mas cansado, cada vez mas agobiado..

Puñetera bañera.. como ahora, casi completamente agotado, y lo único que consigo es mantener la cabeza fuera del agua, con el cuello tan tirante que si no pillo una torticolis será de chiripa..
- Bueno, ya te dejé descansar un buen rato. Además, no quedrás que me aburra, ¿verdad?. - Dijo riéndose.
- Claro que no, ama. Como decida estará bien.
- Voy a divertirme un poco más, si te portas bien, es posible que considere dejarte descansar un buen rato. ¿Ha quedado claro?. - Dijo mirandole con ojos desafiantes

Uy uy.. eso no suena demasiado bien. ¿Divertirse?. ¿Y que se supone que ha hecho hasta ahora?. No se a que se referira con que me porte bien, pero o mucho me equivoco o me las va a hacer pasar putas.. Ojalá esté confundido..
- Ahora toma aire, y asegurate de tomar el suficiente porque estarás un ratito sumergido.
- Si, mi ama. - Dijo mientras la miraba con el terror dibujado en sus ojos.

De pronto le empujó con fuerza hacia el fondo de la bañera y para su sorpresa colocó una mancuerna sobre su pecho, no lo suficiente pesada como para molestarle al respirar, pero si lo suficiente como para impedirle incorporarse por si solo.

Se dió la vuelta, cogió una lata de Cola, la abrió y se puso a beberla tranquilamente.
El se revolvió inquieto y aterrado.

Se que no dejará que me ahogue, pero.. una cosa es que ella me empuje hacia el fondo, y otra este puñetero peso.. Me estoy quedando sin aire, joder..
¿Cuanto más tiempo piensa tenerme aquí?. No aguanto más.. ya casi no me queda aire..

De pronto, tras lo que le parecieron unos interminables segundos, quitó el peso y le sacó la cabeza fuera del agua.

viernes, octubre 09, 2009

LA CASONA - LAS ESPOSAS



La puerta finalmente se abrió, un viento frio penetró en el cobertizo arrastrando hojas secas al interior, mezclado con gotas de lluvia ..

Hace muchisimo frio, espero no tener que estar mucho rato afuera, o me quedare tieso de frío.
Sintió el frio de las esposas al acariciar sus tobillos, para a continuación cerrarse con fuerza apretando sus tobillos.


- ¿Son realmente necesarias?. Sabe que no osaria desobedecerle ni hacer nada que le molestase.
- Por supuesto que no lo haras.
- Manos a la espalda.
- Lo siento mucho, no pretendía molestarle.

Le esposó ambas muñecas a la espalda con fuerza, y sin molestarse en contestarle, lo condujo fuera del cobertizo, casi a rastras, iba trastabilleando e intentando no caerse.

Apenas si podia caminar, debía dar pasos muy cortos, y a cada nuevo paso las esposas le daban un fuerte tirón a sus tobillos recordandole como debía andar.

Prefirió mantenerse en silencio e intentar hacer lo que le pidiese,
estaba asustado ante la incertidumbre por lo que le iba a suceder, y tenia mucho frio.

martes, septiembre 22, 2009

LA CASONA - LA ESPERA



Los minutos parecían transformarse en horas, las gotas de lluvia resonaban en los cristales como si fuesen las manecillas de un viejo reloj de cuerda, el tiempo parecía haberse detenido..

Pese al frío que hacia, de pronto se sorprendió sudando, un sudor frío que empapaba su frente y humedecia el antifaz.

El antifaz.. maldita sea, no quería el puñetero antifaz, daría lo que fuese por no llevarlo puesto, pero..

Pero, sabía perfectamente que si llegaba y lo encontraba sin el antifaz, le echaría de allí y no volvería a tener noticias suyas.

Demasiado bien lo sabía, ya que había estado a punto de perderla en una ocasión.
No, aquello no volvería a repetirse, el no volvería a cometer un estupido error.

Y, sin embargo, pese a estar haciendo lo que llevaba toda la vida anhelando, no podía por menos que dudar, era mucho lo que se jugaba, no tenía motivos para dudar de ella, y eso era lo que deseaba, pero tenía miedo.

No obstante lo cual, sabía que sería muy duro para el, y temía no estar preparado para poderlo soportar.

A lo lejos escuchó el sonido de un motor acercandose, y un escalofrío lo recorrió de pies a cabeza. No pudo evitar extremecerse...
Creative Commons License
LA CASONA by VERTGREENVERT is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España License.
Based on a work at vertgreenvert.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at @VERTGREENVERT.