Un poco de música..

Mostrando entradas con la etiqueta grito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta grito. Mostrar todas las entradas

jueves, febrero 11, 2016

LA CASONA - AL FILO DEL ABISMO..



¡Esto es inaudito!. Es imposible que vayas más despacio. Te arrastras como si fueses una babosa. - Dijo mientras descargaba con furia el látigo en su espalda cada vez más fuerte sin detenerse hasta verle caer a plomo, estrellándose contra el suelo con gran estruendo.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló casi sin aliento mientras palidecía.
- Lo siento mucho, mi ama. - Se disculpó preocupado.
- Esto ha terminado la poca paciencia que me quedaba. - Dijo mientras le miraba furiosa y estrellaba el látigo contra el suelo con furia.
- Lo siento mucho, mi ama. Le ruego que me disculpe. Sé que no merezco siquiera el honor de poder yacer a sus pies. Soy un completo inútil. - Se disculpó preocupado mientras grandes gotas de sudor perlaban su frente.
- Por favor, mi ama. Perdóneme, mi ama. Por favor. Por favor. - Suplicó muestras bajaba la cabeza apesadumbrado y sus ojos se llenaban de lágrimas.
- Si sabes lo que te conviene procurarás mantener tu postura hasta que vuelva. No sea que me arrepienta de ser tan sumamente magnánima contigo. A menos, claro, que estés deseando que ocurra algo de lo que podrás arrepentirte hasta el fin de tu miserable vida. - Dijo mientras le miraba seriamente y cerraba la puerta a sus espaldas de un sonoro portazo.
Un par de Colas después, abrió la puerta y le miro severamente.
Creo haberte dicho qué mantuvieses tu postura. - Dijo mientras le cruzaba los muslos de un fuerte latigazo.
- Lo siento mucho, mi ama. - Se disculpó preocupado mientras palidecía.
Joder. Joder. Joder..
Y yo que creía que no me había movido ni un maldito músculo.
Mierda. Como si no estuviese ya lo bastante cabreada sólo me faltaba fallar en esto...
Al final va a tener razón en que no hay nadie más inútil que yo.
Maldita sea mi suerte. Estoy de la ley de Murphy hasta más allá de los cojones.
Es más, hasta creo que está mal escrita. Ya no es: "Si algo puede salir mal, saldrá mal".
Sino que debería ser: "Si algo puede salir mal, y algo puede fallar. No hay duda de que todo fallará para conducir a un único resultado. Fallara todo de tal manera que produzca una cascada de acontecimientos que crean sucesivamente cual fichas de un domino funesto, cada una mil veces peor que la que la precede". Y todo se irá al carajo.
Murphy era un tío irrepetible y puedo asegurar que un pelín gafe..
Joder.. Joder.. Joder...

jueves, diciembre 01, 2011

LA CASONA - FISTING..





-Mmmm. Si... Mmmm. - Susurró entre jadeos.
En una cosa si que tiene razón.. Estoy a punto.. A punto de correrme.. Estoy mas que a mil.. Ojalá no se detenga.. 
- Si, estás casi a punto.. - Dijo riéndose.
- Si, mi ama. Como diga.
- Ahora te lo preguntaré por última vez. ¿Me detengo o continúo?. ¿Te ves con fuerzas para aguntar?. - Dijo mientras se reía y le seguía enculando con suavidad.
- Ahhhhhhhhh. Mmmmmm. Ahhhh.. - Chilló ente jadeos.
- Si mi ama, continué. Como guste. - Dijo entre jadeos.
Lo que menos deseo ahora es que se detenga.. No después de tantos días sin correrme.. Me estoy derritiendo de gusto, y no seré yo quién le diga que se pare.. Tengo que aguantar como sea.. ¿Y que si quiere encularme con su puño?. ¿Y que si siento como si me taladrase por dentro?. ¿Y que si nunca me enculó así?. Alguna vez debía de ser la primera y esta es una ocasión como cualquier otra..
Tengo que aguantar.. Joder.. Estaré a mil.. Pero, también estoy seguro de que no me podré sentar en varios días.. Joder.. Joder..
- Ya casi estás.. Ya casi.. - Dijo riéndose mientras le seguía enculando y metía todo su puño en su ano.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor incapaz de contenerse.
- Ahhhhhhhhhhhh. - Chilló de nuevo mientras palidecía.
- Intenta aguantar un rato que estoy terminando.. ¿O quieres que lo deje por hoy y siga mañana?. - Dijo riéndose.
- No mi ama, siga hasta que termine. Aguantaré, como desee. - Dijo entre suspiros mientras ahogaba un grito en su garganta.
- Por supuesto que aguantarás. Si estás casi a mil.. - Dijo riéndose mientras acariciaba su polla con suavidad una y otra vez y le masturbaba.
A mil.. Joder.. Estoy mas que a mil.. No recuerdo haber estado nunca tan caliente..
- Mmmmmmmmmmmm. - Gimió entre jadeos.
- Si mi ama, como desee. Aguantaré lo que haga falta. - Dijo entre jadeos.
- Se que lo harás.. - Dijo riéndose mientras le follaba con su puño una y otra vez.

lunes, mayo 17, 2010

LA CASONA - LA TIRITA..



La cera resbalaba delicadamente sobre sus huevos gota a gota, cada vez mas cerca, cada vez mas caliente.
Resbalaba lentamente entre sus huevos y empezaba a llegar a su escroto, aún mas cerca que antes.

Pero no podía hacer el menor movimiento para evitarla, la barra separadora le impedía tratar de juntar las piernas, y las mancuernas tratar de incorporarse.
- Te veo demasiado relajado.. Y se me apetece divertirme..
- Mientras la cera se derrite un poco voy a buscar algo con que distraerme. Trata de no moverte. - Dijo riéndose a carcajadas.
- Si mi ama, no me moveré.

Como si pudiese moverme. Uff, joder con la vela, quema el doble que otros días, o igual es por haber estado semi-encerrados tras el cinturón de castidad.
Pero la verdad es que la puñetera cera me está abrasando..

De pronto, escuchó pasos acercarse y supo que ya había vuelto.
Tembló asustado y esperó.
- Ni un movimiento. ¿Estamos?.
- Si mi ama, como diga.

De pronto, para su sorpresa notó algo helado sobre cada pezón.
- ¿Hielo, mi ama?.
- Si necesitas enfriarte un poco.. - Dijo riéndose.
- Y también entrar en calor. - Dijo volcando la cera sobre sus huevos apenas a cinco centímetros de ellos.

El grito no se hizo esperar, la pilló tan de sorpresa, que le resonó en los oídos.
- Lo.. lo siento mi ama, no pretendía chillar tan alto.
- Necesitas estar un poco más cómodo. - Dijo mientras le quitaba una ahuja.
- Oh, muchas gracias mi ama.
- Aún no he terminado. - Dijo mientras vertía abundante cera sobre la herida dejada por la ahuja.
- Ya está, ya tienes una perfecta tirita. No te quejarás..

El hielo mientras tanto seguía derritiéndose, bajaba por su torso, dándole escalofríos y chorreaba hacia su ombligo.

miércoles, diciembre 09, 2009

LA CASONA - SOLO 10 MINUTOS



No recuerdo haberme dormido, seguro que se olvidó algo y por eso vuelve de nuevo. Vaya nochecita, a este paso no me dejará descansar o lo que coño sea esto ni cinco minutos. ¿Aún pretenderá ponerme más cómodo?. Espero que no, no me encuentro con muchas fuerzas que digamos, estoy agotado..

- Ya has dormido suficiente. ¿No estarás cansado, no?.
- Un poco mi ama, ¿acaso es ya por la mañana?.
- Si, ya es hora de que dejes de gandulear. - Dijo mientras le quitaba las esposas de los tobillos y la cadenita de sus huevos.
- Date la vuelta, con cuidado de que no caiga ni una sola pinza.
- Si mi ama, así lo haré.
- No quiero oír el menor sonido, será mejor que te ponga una buena mordaza, la necesitarás. - Dijo mientras se la ponía.
- Y ahora trata de no moverte o serás severamente castigado.

Le respondió de la unica forma en que podía asintiendo con la cabeza.
- Bueno, vamos a quitar estas pinzas. ¿No pretenderías quedartelas puestas de recuerdo, verdad?. - Dijo mientras le miraba, luciendo una amplia sonrisa.
- Y agradeceme que no te las haya puesto dentadas o lo notarías aún más.

Cogió la cuerda que trenzaba las pinzas y pegó un fuerte tirón, desprendiendo cuatro pinzas a la vez.

La mordaza apenas pudo sofocar el grito y gruesas lagrimas rodaron por sus mejillas.
Pero no se detuvo, en lugar de eso. Dió un tirón aún mas grande, la mordaza dejó escapar un grito que resonó en la habitación.

- Si ya lo decia yo, tendré que renovar las mordazas, se vé que esa no te sirve para casi nada, necesitas una que sea mucho más cómoda para tí.

De un último tirón arrancó de cuajo todas las pinzas que quedaban, el se encogió de dolor, mientras chillaba.
- ¿Creo haberte dicho que no te movieses o acaso no lo escuchaste?.
El bajó la mirada apesadumbrado.

- Te daré diez minutos para que descanses un momento y proseguimos. - Dijo mientras le soltaba las esposas y le quitaba la mordaza.
- Si mi ama, como diga. Muchas gracias mi ama.
- Ve al baño y aprovecha para asearte y descansar un momento.
- Si mi ama, muchas gracias por darme un descanso.

Consumió los diez minutos casi integros en la ducha y se apresuró en volver a su sitio.
No quiero ni pensar en lo que se le ha ocurrido ahora, pero no parece que vaya a ser una sesión tranquila. ¿Diez minutos?.

Que coño pretende que me dé tiempo ha hacer en diez minutos.. Apenas si me cayó el agua de la ducha por encima, y ya tuve que salir corriendo.. Diez puñeteros minutos, ni siquiera media hora. Diez minutos no dan para nada.

lunes, diciembre 07, 2009

LA CASONA - DULCES SUEÑOS




La noche será larga, estoy seguro. No parece estar nada cansada, y seguro que se le ha ocurrido alguna otra forma de ponerme cómodo.

- Pareces cansado, no te preocupes que pronto dormirás mucho más cómodo.
- Si mi ama, como diga.

Lentamente fue colocando pinzas, pinza a pinza deteniendose en cada una y asegurandose de que quedasen bien ajustudas y de que cada una se sostuviese aprisionando la mayor cantidad de piel posible.

Tras disponerlas en una fila descendente por cada muslo, no contenta con ello, se propuso hilarlas entre sí, cual cremallera, cuidadosamente dispuestas y entrelazadas entre si en forma de zig zag, ajustando la cuerda con firmeza y trenzando en ambas direcciones.

- Ahora tumbate con cuidado si se cae una sola pinza lo pagarás.
- Si mi ama, lo intentaré. - Dijo mientras trataba de acostarse con cuidado.
- Date la vuelta.
- Pero.. pero mi ama, me clavaré todas las pinzas. ¿Por favor mi ama, me permite quedarme de lado?. Por favor..
- Boca abajo he dicho, y rápido.
- Si mi ama, ya lo hago, no se preocupe.
- Tienes razón, habrá que mejorar un poco la postura. No podemos consentir que se te caigan las pinzas y te las termines clavando.

Unió la cadenita de sus huevos a la argolla y colgó un par de pesos de ella.
De pronto se sentó sobre sus muslos.
El profirió un grito de dolor.

- ¿No estás cómodo?. - Dijo riendose.
- Si mi ama, lo estoy muchisimo.
- No, lo estás solo un poco. Creo que se me apetece tumbarme un rato.

Un grito ahogado resonó en su garganta mientras mordía la almohada intentando en vano no chillar.

- Ahora si lo estás, pero como no voy a pasarme aquí toda la noche, tendrás que dormir un poco más incomodo.
- Como mi ama diga.
- Falta esposar tus tobillos, no pensarías que los iba a dejar sueltos para que te ladeases en cuanto hubiese salido, ¿Verdad?. - Dijo mientras se los esposaba a los pies de la cama cuidando de que quedasen lo suficientemente tirantes para impedirme realizar ningún movimiento.
- No mi ama, mantendré mi postura hasta que me ordene moverme, se lo aseguro.
- Por supuesto que la mantendrás, ahora a descansar y que tengas felices sueños.
- Si mi ama, muchas gracias mi ama.

Sin molestarse en responderle abandonó la habitación, tan solo oyó el crujido de la puerta al cerrarse y el sonido de la llave al girar en la cerradura.

sábado, diciembre 05, 2009

LA CASONA - UN POCO DE DIVERSION



Al rato volvió, y le observó sonriendo.

- Se ve que te han gustado mucho las chinchetas, no has dejado casi ninguna sin usar.
- Pero claro, son mucho más suaves que las ahujas, eso para tí es poco menos que una suave caricia.
- Si mi ama, como diga.
- Habrá que repetirlo, me lo he perdido. Podías haber esperado a que volviese con la cola. - Dijo mientras esparcia tres cajas de chinchetas alrededor de sus muslos.
- Pero mi ama, me las clavaré de nuevo, por favor mi ama.
- Apenas las notarás ya lo verás, ni te darás cuenta de que están ahí.- Dijo mientras le sonreía.
- Verás como te diviertes, pero antes te hacen falta un par de cosas.

Cogió una vela negra y la encendió.

- Y sonrié no estes tan serio que sino luego en el video quedará mal.
- Si mi ama, lo intentaré.

La cera goteaba sobre su pecho a escasos centimetros, no pudo evitar chillar. En tan corto recorrido no le daba tiempo a enfriarse lo mas mínimo.

- No sabes comportarte, necesitas una mordaza, apenas si te he tocado y ya chillas.
- Perdonemé ama por favor, lo hice sin pensar, pero es que está demasiado caliente, me está quemando.

La cera seguía cayendo cubriendo su pecho poco a poco, bajando por ombligo y resbalando hacia sus nalgas poco a poco cada vez más cerca.

Mierda no parece que tenga la intención de apagarla, porque tuvo que elegir esa maldita vela, ya me resquema todo el torso y pretende achicharrame los huevos. Joder con su sentido del humor, lo que menos me preocupa ahora son las jodidas chinchetas.

Cuando empezó a caer sobre sus huevos, la miró con ojos suplicantes, la mordaza silenció un grito ahogado.

La cera seguía callendo, chorreaba entre sus piernas, ya cubría todo su escroto y parte de los muslos.

De pronto, apagó la vela, le quitó el dildo y retiró las pocas chinchetas que no se le había clavado.

- Suficiente por hoy. - Dijo mientras le quitaba la mordaza y las esposas.
- Muchas gracias mi ama.
- Ahora ve a darte una buena ducha y ponte presentable.
- Si mi ama, ahora mismo ama.

Al rato volvió y esperó en su postura sin atreverse a levantar la cabeza.
- Ve a tu cama y tumbate boca abajo.
- Si mi ama, ahora mismo lo hago.
- Manos a la espalda.
- Si mi ama lo hago.
Tras esposarle, pasó una cadenita uniendo las esposas de sus muñecas a las de sus tobillos y a la argolla de la pared.
- Trata de descansar un poco, te hará falta.

miércoles, noviembre 18, 2009

LA CASONA - DE PUNTILLAS


Mantener mi postura, tiene gracia. ¿Quien no querría mantenerla si ello supondría clavarse un montón de púas en las plantas de los pies?.

Claro, como si fuera sencillo estar de puntillas sin poder mover los pies y sosteniendo además de mi peso, el de las cadenas que los aprisionan hasta casi cortarles la circulación.
No se los minutos que llevo, pero sé que mucho mas no aguantaré.

Y seguramente sea eso lo que pretende; por si fuera poco estar encerrado colgando de mis muñecas.
Es lo unico que podría hacer para descansar un poco. Pero si lo hago me clavaré cientos de púas.
Lo único que puedo hacer es tratar de aguantar.

El problema es que.. ya no puedo mas.. Definitivamente, solo me queda una opción.
Apoyar los talones y confiar en que no resulte tan doloroso como parece.
Nunca me había puesto tantísimas púas.
De pronto un grito resonó en el interior del armario.
Cientos de pequeñas púas se clavaron en sus talones.

Ha sido mucho peor de lo que pensaba, no me atrevo a moverme, temo que se me claven de nuevo.
¿Hasta cuando pensará tenerme aquí encerrado?. Si al menos pusiese moverme un poco, destensar los músculos.

Pero no, lo único que podía hacer es lo que ya he hecho.
La puerta del armario se abrió sobresaltandole.
Debo de haberme quedado un momento traspuesto.

- Estas cómodo?.
- Si mi ama, como desee.
- Veo que no has mantenido tu postura.
- Lo siento mi ama, estaba muy cansado y ya no aguantaba mas, disculpeme por favor, ama.
- No hay problema, levanta tus talones.
- Si mi ama, por favor, ama no me haga.. - Dijo con voz temblorosa.
- Pisala de nuevo, si logras no chillar quizás te deje descansar un rato.
- Si mi ama, lo hago. - Dijo con gesto apesadumbrado.

Consiguió no chillar, no sin esfuerzo, su cara enrojeció y sendas lagrimas rodaron por sus mejillas.

- Levanta de nuevo los talones.
- Por favor mi ama, no me haga repetirlo, por favor. -temblando y casi a punto de echarse a llorar.
Para su sorpresa, retiró la tablilla de púas que había bajo sus pies y la sustituyó por un trapo.
- Baja los talones de nuevo, te escocerá solo un momento. -Dijo mientras una amplia sonrisa se dibujaba en su rostro.
- Si mi ama, como diga.
- Descansa, en un rato vendré a buscarte. - Dijo mientras cerraba la puerta del armario de nuevo, sumiendole en las oscuridad.
Creative Commons License
LA CASONA by VERTGREENVERT is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España License.
Based on a work at vertgreenvert.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at @VERTGREENVERT.