Es un relato de ficción que estoy escribiendo en internet.. Cualquier parecido con algún hecho, persona o lugar, tanto pasado, presente o futuro es pura coincidencia.
Un poco de música..
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viernes, enero 13, 2012
LA CASONA - UN POCO DE AYUDA..
Perfecto..
Sencillamente perfecto. ¿Quién podría moverse deprisa teniendo una barra separadora puesta y las esposas unidas al collar?.
Joder, es imposible que me mueva rápido y ella lo sabe.
- Vamos que no tenemos toda la tarde. - Dijo mientras conectaba de nuevo el collar eléctrico y le daba otro calambrazo.
- Ahhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras se levantaba e intentaba darse prisa.
- Deja de perder el tiempo y muévete. - Dijo mientras le daba una latigazo en sus nalgas.
- Lo siento mucho, mi ama. Intentaré hacerlo mejor. - Se disculpó preocupado.
- Es cierto.. Estás algo cansado. Será mejor que te ayude un poco. - Dijo mientras le sonreía y le liberaba de la barra separadora
- Oh. Muchas gracias, mi ama. - Dijo mientras resoplaba de alivio.
Eso de que de pronto insista en ayudarme no suena demasiado bien.
- Te hace falta un último detalle. - Dijo riéndose mientras le colocaba unas suaves correas en sus huevos e introducía su extremo en el cinturón de castidad.
Joder.. Joder..
Mis pobres huevos.. Uy.. Uy.. Uy..
- Ponte en pie. Así no perderás el tiempo. Te permito que camines hasta llegar allí. - Dijo riéndose mientras accionaba el cinturón de sus testículos y le daba un fuerte calambrazo en sus huevos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras caía al suelo echo un ovillo.
- Si mi ama, como desee. - Dijo resoplando mientras intentaba moverse.
Pedazo de calambre. Mas fuerte no podía ser.
Tiene gracia que me haya liberado de la barra separadora y que con la fuerza de los calambres esté subiendo la escalera a gatas..
Si, no deja de tener gracia su forma de ayudarme..
miércoles, enero 11, 2012
LA CASONA - SIESTA INOPORTUNA..
Un buen rato después.
Entró en la habitación y le despertó de un fuerte latigazo en sus costillas.
- Ahhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras despertaba sobresaltado.
- ¿Te parece que este es momento de ponerte a dormir a pierna suelta?. - Dijo mientras le daba otro latigazo en las nalgas.
- Ahhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor ya completamente despierto.
- No, mi ama. Siento mucho haberme quedado transpuesto.
- Te hace falta moverte un poco.. - Dijo riéndose mientras le liberaba de las cadenas que le unían a la cestita.
- Si mi ama, como diga.
- Túmbate. - Dijo mientras le mostraba el frío suelo de gres.
- Si mi ama, como desee.
Por fin me libraré de las esposas.. Al menos de las de los tobillos. Llevaba horas con ellas.. Ufffff.
- Un par de detalles y estarás listo. - Dijo riéndose mientras le colocaba una barra separadora en sus tobillos, de nuevo esposados.
- Si mi ama, como diga.
Y yo que me quejaba de las esposas. Ahora si que podré moverme bien..
- Y el último detalle que te hace falta de momento. - Dijo entre risas, mientras le colocaba el collar eléctrico y lo unía a las esposas de sus muñecas.
- Si mi ama, como desee. - Dijo mientras bajaba la cabeza todo lo que podía para intentar no clavarse mas las esposas ni tirar de su cuello.
- Y ahora camina rápido y no me hagas perder el tiempo. - Dijo mientras le daba un latigazo entre sus nalgas dando un fuerte tirón a la cadenita de sus huevos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras intentaba mantener su postura.
- Recuerdo haberte dicho que te dieses prisa. - Dijo mientras accionaba el collar con el mando a distancia y le daba un calambrazo.
- Si mi ama. Lo siento mucho. Intentaré darme mas prisa. - Se disculpó mientras ahogaba un grito en su garganta.
domingo, agosto 22, 2010
LA CASONA - EL CHAPARRÓN..

- Descansa un rato, te vendrá bien. -Dijo mientras se reía de verle a remojo en el agua fangosa.
Joder, pero que fría está este agua. Ideal, no solo me clavo las piedras que hay en el fondo del charco, sino que encima me quedo tieso.. Y además sosteniendo su peso y sin poderme mover.. Si, no me cabe duda, es un gran descanso..
De pronto, la lluvia cargó y cayó un buen chaparrón.
- Levanta, se te terminó el descanso. Llueve demasiado como para estar aquí tomando el fresco.
Es la primera vez que me alegro de que caiga un buen chaparrón.. Una auténtica suerte, ya creía que tenía que quedarme tieso en el charco, pero no..
- Vamos, date prisa. Nos resguardaremos un rato en el garaje. - Dijo mientras le iba dirigiendo a golpe de espuela en sus costillas.
- Venga, entra. - Dijo mientras le daba un golpe con la fusta en sus nalgas.
No pronto hubo entrado, ella descabalgo y tiró de su correa conduciéndole hasta una argolla que había en un extremo del garaje a la cual ató su collar con una cadena corta.
- Muy bien, ahora te hace falta entrar en calor.. Pero antes te quitaré un rato la máscara para que puedas respirar a gusto. - Dijo mientras se la quitaba.
- Oh, muchas gracias mi ama.
- Al menor grito o protesta te la volveré a poner. ¿Ha quedado claro?.
- Si mi ama, como desee.
- Aún no estás lo bastante cómodo. - Dijo mientras le ponía una barra separadora en sus tobillos.
- Como desee mi ama.
- Y te falta otro detalle para estar a mi gusto. - Dijo riéndose.
- Si, mi ama.
Pisó la barra separadora, cogió un largo dildo y le enculó de una sola embestida.
El no pudo evitar gritar.
- Lo.. lo siento mucho, mi ama.
- No hay problema.. - Dijo mientras le volvía a poner la máscara de gas.
Otra vez la puñetera máscara. Mierda.. De nuevo casi sin aire. Odio la maldita máscara. Si por lo menos no hiciese tanto frío. ¿Cómo pretenderá que entre en calor si apenas me puedo mover y aquí no hay calefacción?.
- Parece que tienes un poco de frío, será mejor que lo solucionemos.. - Dijo mientras le daba un fuerte golpe de fusta en sus nalgas.
sábado, junio 05, 2010
LA CASONA - LA MESA..

- ¿Muy cansado? - Dijo mientras sostenía su cabeza fuera del agua.
- Si, mi ama, estoy agotado.
Uff, que no me vuelva a sumergir.. No se cuanto tiempo mas aguantaré, odio la puñetera bañera.. A este paso conseguirá que no vuelva a querer meterme en una bañera.. A partir de ahora ducha y se acabó.. uffff
- Que va, aún no te veo lo suficiente cansado. - Dijo riéndose al verle palidecer..
- Toma aire, y asegúrate de coger el suficiente, te veo muy flojito..
- Si, mi ama. Perdone, trataré de aguantar más.
Le hundió de nuevo la cabeza hasta tocar el fondo de la bañera y colocó sendos pesos sobre su pecho.
Bebió un trago largo de Cola y le vio agitarse un ratito, antes de quitar el tapón.
La bañera se empezó a vaciar lentamente..
Uffff, como espere a que se vacíe del todo la puñetera bañera no lo cuento.. Mierda de bañera.. No, son tonterías mías, seguro que sabe de sobra el tiempo que tarda en vaciarse, y aunque me estén pareciendo siglos, serán unos pocos segundos.. O eso espero.
- Hay que ver que poco aguante tienes.. - Dijo sacándole la cabeza del agua.
- Muchas gracias, mi ama. - Dijo entre toses.
Mientras el agua ya casi cubría solo el fondo de la bañera y volvió a posar su cabeza en el agua.
- Creo que te mereces un pequeño premio, te has portado bastante bien.. Y se me apetece divertirme un poco más..
- Si, mi ama. Como desee.
Tras liberarle de las mancuernas, la barra separadora y el antifaz..
- En pie, ya está bien de descansar, sal de la bañera.
- Si, mi ama. Como diga.
- Vamos a la cocina, te vendrá bien un descanso. - Dijo sonriéndole, mientras le guiñaba un ojo.
- Coloca la mesa en el centro de la cocina y trata de no hacer mucho ruido.
- Lo.. lo intentaré mi ama.
Uff.. con lo que debe de pesar esa mesa.. Es imposible moverla a pulso una sola persona.. Ya lo creo que se divertirá, es imposible cumplir sus órdenes, o al menos imposible tal cual desea. Vaya mala leche que tiene..
La empujó con todas sus fuerzas, pero no logró moverla ni un milímetro de dónde se encontraba..
- Lo siento mucho, mi ama. No tengo suficiente fuerza como para moverla.
- Sabía que no eras muy listo.. pero, esto es demasiado.. - Dijo riéndose.
- Ve a tu esquina y aprende para otra vez..
Oculto en las patas de la mesa en su parte interior, movió un resorte, al instante la mesa se elevó sobre unas ruedas. Y en menos de dos minutos la mesa estaba en el centro de la estancia.
- Túmbate sobre la mesa, rápido. ¿O quizás necesitas un libro de instrucciones para hacerlo?.
- Si mi ama, ahora mismo lo hago.
- Divirtámonos un poco.. - Dijo mientras le ponía el collar eléctrico
jueves, mayo 20, 2010
LA CASONA - CONGELADO..

De pronto sacó otra de las ahujas con fuerza, pillándole totalmente desprevenido, el respingo no se hizo esperar.
Mientras tanto sus pezones estaban completamente tiesos de frío.
- Aún no me divierto lo suficiente.. Te faltan un par de detalles para estar más cómodo. - Dijo riéndose
- Si mi ama, como diga.
- Tienes el pecho un poco frío, y eso no puede ser. Hay que solucionarlo un poco..
Uy uy.. si ha dicho que está demasiado frío eso es que sin duda se le ha ocurrido algo. Si, pero.. ¿El que?. Nunca había estado tanto tiempo dentro de una bañera.. Y eso de que diga que estoy muy frío.. O mucho me equivoco o me las va a hacer pasar putas.. Uf.. uf..
Cogió el hielo y lo esparció por sus costados rodeando su pecho, y bajando hacia sus pantorrillas. El empezó a temblar de frío.
- Ya estás un poco mejor, pero aún no lo suficiente a mi gusto. Trata de no moverte.
- Si mi ama, lo intentaré..
Al rato volvió y esparció hielo por entre sus muslos, teniendo mucho cuidado con esquivar sus huevos.
- ¿Tienes un poco de frío, verdad?. - Dijo riéndose al verle temblar y castañetear los dientes..
- Si, mi ama, te.. tengo un po.. poco de frío.. - Dijo temblando de la cabeza a los pies.
- Eso hay que solucionarlo, y rápido.. - Dijo mientras le regaba con la cera a unos diez centímetros de sus huevos..
Uffffffff.. mierda de cera, está mucho más caliente que los otros días. Y todo ese hielo.. ¿Que se propondrá hacer?. Me mosquea mucho la combinación del hielo y las velas..
Repentinamente regó con abundante cera sus pezones.. Y quitó la cera que cubría sus huevos, ya cuajada..
- No querrás no sentir un poco de calor, ¿verdad?..
- Como mi ama diga.
El hielo se derretía de tal suerte que estaba casi quemándose en pezones y huevos, y sentía el resto del cuerpo totalmente helado.
lunes, mayo 17, 2010
LA CASONA - LA TIRITA..

La cera resbalaba delicadamente sobre sus huevos gota a gota, cada vez mas cerca, cada vez mas caliente.
Resbalaba lentamente entre sus huevos y empezaba a llegar a su escroto, aún mas cerca que antes.
Pero no podía hacer el menor movimiento para evitarla, la barra separadora le impedía tratar de juntar las piernas, y las mancuernas tratar de incorporarse.
- Te veo demasiado relajado.. Y se me apetece divertirme..
- Mientras la cera se derrite un poco voy a buscar algo con que distraerme. Trata de no moverte. - Dijo riéndose a carcajadas.
- Si mi ama, no me moveré.
Como si pudiese moverme. Uff, joder con la vela, quema el doble que otros días, o igual es por haber estado semi-encerrados tras el cinturón de castidad.
Pero la verdad es que la puñetera cera me está abrasando..
De pronto, escuchó pasos acercarse y supo que ya había vuelto.
Tembló asustado y esperó.
- Ni un movimiento. ¿Estamos?.
- Si mi ama, como diga.
De pronto, para su sorpresa notó algo helado sobre cada pezón.
- ¿Hielo, mi ama?.
- Si necesitas enfriarte un poco.. - Dijo riéndose.
- Y también entrar en calor. - Dijo volcando la cera sobre sus huevos apenas a cinco centímetros de ellos.
El grito no se hizo esperar, la pilló tan de sorpresa, que le resonó en los oídos.
- Lo.. lo siento mi ama, no pretendía chillar tan alto.
- Necesitas estar un poco más cómodo. - Dijo mientras le quitaba una ahuja.
- Oh, muchas gracias mi ama.
- Aún no he terminado. - Dijo mientras vertía abundante cera sobre la herida dejada por la ahuja.
- Ya está, ya tienes una perfecta tirita. No te quejarás..
El hielo mientras tanto seguía derritiéndose, bajaba por su torso, dándole escalofríos y chorreaba hacia su ombligo.
viernes, mayo 14, 2010
LA CASONA - UN RELAJANTE BAÑO..

Un relajante baño.. Claro, muy muy relajante, tanto que acaba de empezar y ya no puedo apenas mover los brazos, cuanto más cuando al peso de las mancuernas, se una el del agua. No podré mover ni un músculo.. Pero.. ¿Cuantas mancuernas tiene?. Y sobre todo.. ¿Qué se propone hacer en la bañera?.
Posó en la bañera varias mancuernas que unió con una cadena entre sí, y por medio de otra brida, las unió a la brida de su tobillo.
- Mucho mejor, otra cosa, te lo diré una vez solamente.
- Si mi ama.
- Como la bañera sufra el menor desperfecto te arrepentirás toda tu vida. ¿Ha quedado claro?. - Dijo mirándole severamente.
- Si mi ama, no se preocupe, ni notará que he estado en la bañera, se lo aseguro.
- Comprobemos lo fuerte que estás.. Intenta levantar tu muñeca derecha.
- Si mi ama, como diga.
- Venga, que no se diga. ¿No se supone que eres fuerte?. - Dijo riéndose
- Lo siento mucho, mi ama, apenas puedo moverlo unos centímetros y temo estropear la bañera..
- Aún faltan tus codos y rodillas.. ¿O creías que se me había olvidado?. - Dijo mientras cogía unas mancuernas aún mas grandes y las colocaba sobre ambas articulaciones.
- No, mi ama, se que no se olvidaría.
- Bien, ahora solo falta un detalle.. - Dijo mientras cogía una barra separadora de piernas y la unía a sus tobillos, dejándoselos trabados.
- Procura no mancharme la bañera en exceso o te tocará fregarla hasta dejarla como recién comprada..
- Si mi ama, como diga.
Cogió una ahuja afilada y atravesó la piel del muslo con facilidad y descendió unos centímetros muslo abajo.
El ahogó un grito en su garganta y palideció.
Cuando aún no se había recuperado de la primera ahuja la vio acercarse con otra ahuja y cerró los ojos asustado, mientras apretaba los puños con fuerza.
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