Un poco de música..

lunes, diciembre 21, 2009

LA CASONA - UN POCO CÓMODO



Aún temblaba, cuando terminó de ajustarle la máscara, le colocó las esposas en los tobillos y por supuesto, el oprimente collar.

Tras conducirle a su cestita, le obligó a acostarse, y le puso su cadenita en las manos, que le había dejado sueltas para que se pudiese mover mejor.

¿Y ahora como diablos pretende que la obedezca?. ¿Como voy a enterarme de lo que quiere que haga sin poder verla ni oírla?.

No entiendo nada, solo sé que ahora quiere que esté acostado y sin moverme, hasta que se le apetezca divertirse a mi costa, o como a ella le gusta llamarlo: "Ponerme cómodo".

Ahora mismo preferiría estar en el suelo, esta cesta puñetera me obliga a estar encogido, clavandome el mimbre por todas partes y por si eso fuera poco, jadeando por que el collar está tan apretado que no me deja respirar con normalidad..

De pronto, un tirón le sacó de sus pensamientos, salió de su cestita e intentó averiguar donde debía ir.
Siguió la cadenita, pero como estaba ya posada en el suelo, le costó un buen rato encontrar hacia donde debía dirigirse.

No hay forma de encontrarla.. o la cadena es largisíma o juraría que estoy dando vueltas en circulos.. ¿Dónde coño tengo que ir?.

Esto es frustrante, intento cumplir sus ordenes, pero así me es imposible. Nada, no la encuentro. Y como tampoco puedo preguntarle. Lo único que puedo hacer es seguir buscandola.
De pronto se le acercó, le obligó a tumbarse y le asestó 12 fuertes latigazos en sus nalgas.

La máscara dejó escapar varios gemidos, pero lejos de inmutarse, continuo azotandole aún con mas fuerza. Insistiendo en sus muslos, con más brio del que había empleado en sus nalgas.

Después, con un pisotón le indico que no se moviese, aplastando sus muslos contra el suelo.
Perfecto, sí, sencillamente es perfecto.. Ya veo como piensa comunicarse conmigo.

Sin duda una buena forma, en lenguaje universal. Claro, lo que cualquiera entendería. Es un decir, lo entenderá cualquiera que haya tenido alguna sesión con ella y conozca un poco sus costumbres. Sino se quedarán desconcertados, como yo me quedé el primer día.

Tiró de la cadenita de su collar, él se apresuró a levantarse, pero una patada le indicó que debía tumbarse nuevamente.

Le esposó ambas muñecas medio retorcidas al collar, y le hizo tumbarse boca arriba, con lo que se clavaba las esposas en las muñecas.

Y de pronto, para su sorpresa le metió un objeto de plástico largo en su boca.
Ya me extrañaba que la máscara tuviese un ahujero, ya decía yo, que algún motivo debía de haber para ello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Creative Commons License
LA CASONA by VERTGREENVERT is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España License.
Based on a work at vertgreenvert.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at @VERTGREENVERT.