Un relajante baño.. Claro, muy muy relajante, tanto que acaba de empezar y ya no puedo apenas mover los brazos, cuanto más cuando al peso de las mancuernas, se una el del agua. No podré mover ni un músculo.. Pero.. ¿Cuantas mancuernas tiene?. Y sobre todo.. ¿Qué se propone hacer en la bañera?.
Posó en la bañera varias mancuernas que unió con una cadena entre sí, y por medio de otra brida, las unió a la brida de su tobillo.
- Mucho mejor, otra cosa, te lo diré una vez solamente.
- Si mi ama.
- Como la bañera sufra el menor desperfecto te arrepentirás toda tu vida. ¿Ha quedado claro?. - Dijo mirándole severamente.
- Si mi ama, no se preocupe, ni notará que he estado en la bañera, se lo aseguro.
- Comprobemos lo fuerte que estás.. Intenta levantar tu muñeca derecha.
- Si mi ama, como diga.
- Venga, que no se diga. ¿No se supone que eres fuerte?. - Dijo riéndose
- Lo siento mucho, mi ama, apenas puedo moverlo unos centímetros y temo estropear la bañera..
- Aún faltan tus codos y rodillas.. ¿O creías que se me había olvidado?. - Dijo mientras cogía unas mancuernas aún mas grandes y las colocaba sobre ambas articulaciones.
- No, mi ama, se que no se olvidaría.
- Bien, ahora solo falta un detalle.. - Dijo mientras cogía una barra separadora de piernas y la unía a sus tobillos, dejándoselos trabados.
- Procura no mancharme la bañera en exceso o te tocará fregarla hasta dejarla como recién comprada..
- Si mi ama, como diga.
Cogió una ahuja afilada y atravesó la piel del muslo con facilidad y descendió unos centímetros muslo abajo.
El ahogó un grito en su garganta y palideció.
Cuando aún no se había recuperado de la primera ahuja la vio acercarse con otra ahuja y cerró los ojos asustado, mientras apretaba los puños con fuerza.
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