Es un relato de ficción que estoy escribiendo en internet.. Cualquier parecido con algún hecho, persona o lugar, tanto pasado, presente o futuro es pura coincidencia.
Un poco de música..
Mostrando entradas con la etiqueta dildo hinchable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dildo hinchable. Mostrar todas las entradas
miércoles, diciembre 21, 2011
LA CASONA - DULCES SUEÑOS..
Pues estaría bueno que no mantuviese la postura.. Las cadenas no van a ceder y las esposas por descontado que tampoco. Y como se me ocurra moverme sin darme cuenta me incrustaré las chinchetas..
Será otra jodida noche en blanco..
Mierda de chinchetas.. Son aún peores que la tablilla..
Se incrustan una y otra vez con el menor movimiento que haga..
Odio la puñetera cestita..
Si al menos estuviese forrada, pero no..
Me clavo el mimbre en todas partes. Más áspera no puede ser..
Un par de horas después.
Ella entró y le miró mientras se reía.
- ¿Estás cómodo?. - Dijo entre risas mientras se le acercaba con la mordaza en la mano.
- Si mi ama, lo estoy. Como desee.
- ¿Verdad que se te apetece usar tu mordaza?. - Dijo riéndose mientras le guiñaba el ojo.
- Si mi ama, como diga. Se me apetece mucho usar mi mordaza.
¿La mordaza?. Uy.. Uy.. Uy.. Eso es que aun pretende mejorar la postura..
- Bueno, ahora ya estás un poco más cómodo. - Dijo riéndose mientras le ajustaba la mordaza.
El asintió con la cabeza mientras miraba al suelo.
- Y no creas que se me había olvidado el dildo.. - Dijo entre risas mientras lo hinchaba a tope.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló a través de la mordaza, que apenas dejó escapar un susurro.
- Y ahora viene lo mas divertido. - Dijo entre risas mientras comenzaba a elevarle y tensaba la cadenita que pasaba por entre sus huevos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor a través de la mordaza.
- Y ahora que tengas dulces sueños. - Dijo entre risas mientras le dejaba balanceándose de lado a lado de la habitación.
jueves, diciembre 15, 2011
LA CASONA - EQUILIBRIO INESTABLE..
Solo un momento.. Seguro que si. Me espera una noche puñetera, seguro.
Joder porque no me habré encogido mas. Mierda de cestita, mas pequeña no podía ser.
Si al menos me hubiese quitado el jodido cinturón de castidad. Pero no. No me queda otra que incrustarmelo toda la noche.
- ¿ Estás cómodo?. - Dijo riéndose mientras tensaba la larga cadena y comenzaba a elevarle.
- Si mi ama, lo estoy. Como desee.
Odio el jodido cinturón. Llevo horas clavandome el puñetero cinturón.
Me lo voy a incrustar hasta el alma.. Mierda de trasto.
- Verás que cómodo vas a estar. -Dijo entre risas mientras le encadenaba ambas rodillas juntas.
- Si mi ama, como desee. Estaré cómodo y a su gusto. - Dijo mientras resoplaba preocupado.
- Intenta mantener el equilibrio un momento y trata de hacerlo bien o descansarás sobre la tablilla. - Dijo riéndose.
Joder.. Joder.. Como si fuese fácil sostenerse sobre las muñecas esposadas mientras me encadena. O se da mucha prisa o me caeré de un momento a otro.
- Te están haciendo falta un par de detalles para que estés un poco mas cómodo. - Dijo riéndose mientras le bajaba el boxer de cuero y le sacaba el dildo.
- Si mi ama, como diga.
Uy.. Uy.. Uy.. El dildo hinchable. Justo lo que me faltaba ahora. Pues menos mal que solo me iba a poner un poco mas cómodo..
No ha podido encontrar un dildo mas grande.. Mierda lo está hinchando a tope.
- Ahhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras intentaba mantener su postura.
- Mantén tu postura y deja de moverte. - Dijo mientras le daba un latigazo en las costillas. - Ahhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras se apoyaba en los bordes de la cestita para no perder el equilibrio.
- Si mi ama, como desee. - Dijo mientras temblaba intentando no caerse.
De improvisto elevó la cadena un par de centímetros y le hizo perder el equilibrío.
- ¿Se puede saber que haces?. - Dijo enfadada mientras le daba un fuerte latigazo entre las nalgas. - Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras se ponía completamente blanco.
Joder.. Joder.. Joder..
Mierda de látigo. En todos los huevos.. Pedazo de ostia.
Mas me vale no mover ni un músculo y quedarme justo en la postura que ella quiera..
- Lo siento mucho, mi ama. Intentaré mantener mi postura, como desee. - Dijo mientras mordía los labios y se ponía completamente rígido.
viernes, septiembre 16, 2011
LA CASONA - COMO UN ESPEJO..
- Y ahora sigue lamiendo y no te detengas hasta que mis tacones brillen como un espejo. - Dijo mientras le miraba seria.
- Si mi ama, como desee.
Me estoy poniendo a mil.. Me encanta chupar sus tacones dando pequeños lametones, ascendiendo poco a poco como el que no quiere la cosa, y rozar sus juguetones dedos..
Mierda de cinturón de castidad.. Me lo estoy incrustando a fondo.. Uffffffff.
- ¿Te parece que ya están lo bastante brillantes como para que te detengas?. - Dijo mientras le daba un latigazo en sus muslos.
- No, mi ama. Aún no brillan.
- Eso me parecía.. - Dijo riéndose mientras descalzaba su pie derecho y le daba una patada en sus testículos teniendo cuidado de esquivar el cinturón de castidad.
- Ahhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras daba un fuerte tirón a las esposas de sus tobillos.
- Vamos, continúa.. ¿O acaso te he mandado parar?. - Dijo riéndose.
- Si mi ama, como diga.
- Vaya.. Te has enfriado.. Es una auténtica pena. Aún no brillan. - Dijo riéndose. mientras azotaba sus muslos.
- Si mi ama, como diga. Los dejaré brillantes.
¿Brillantes?. Y una leche.. Si no brillan después de estar mas de media hora bajo el agua helada de la ducha, por mucho que los chupe será imposible.. Y para colmo me estoy quedando tieso.. Mierda de agua..
- Será mejor que te ponga un poco más cómodo. - Dijo mientras le enculaba con el dildo hinchable.
- Si mi ama, como desee.
- Está visto que hoy no haces nada bien.. Cada vez brillan menos. - Dijo riéndose mientras le daba otra patada en sus huevos.
- Ahhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras se encogía todo lo que las esposas le permitían.
- Lo siento mucho, mi ama, trataré de hacerlo mejor.
- Sé que lo harás, por la cuenta que te tiene. - Dijo riéndose.
domingo, febrero 21, 2010
LA CASONA - UNA SUAVE CARICIA..
Seguro que tal cual dice ella siempre: "poco a poco, irás cogiendo forma".
Se ve que ya la he cogido, casi ni siento el dildo, ya que me estoy clavando el puñetero potro, desguazando mis costillas y espachurrando mi estómago, por lo menos el dildo ni lo noto..
Repentinamente ella le acarició sus cabellos, y le habló:
- Tranquilo. Si tratas de estarte quieto terminaré en un momento. ¿Has entendido?.
Uff, siempre que dice eso.. Mal asunto. Pues claro que no estoy tranquilo.
Después de escuchar eso, nadie lo estaría. Lo que sea que haya pensado hacer será duro, muy duro, solo una vez, me acarició la cabeza.
Y prefiero no recordar ese día.. Aquel maldito día.
- mm..mm
- Claro, no esperaba que me contestases, con la mordaza puesta mucho no puedes hablar, ni falta que hace. Con que te estés quieto será suficiente, y de todas formas no me parece que vayas a tener muchas ganas de moverte..
- mm..mm
- Claro, no esperaba que me contestases, con la mordaza puesta mucho no puedes hablar, ni falta que hace. Con que te estés quieto será suficiente, y de todas formas no me parece que vayas a tener muchas ganas de moverte..
Le continuó introduciendo el espéculo y comenzó a abrirlo, primero apenas unos mílimetros, luego cinco centímetros, y por fín lo abrió del todo.
El se clavó las uñas en las palmas de sus manos con fuerza, intentando mitigar el dolor, mientras la mordaza sofocó sus gritos.
- Ya está.. No ha sido tan terrible, ¿verdad?. - Dijo mientras le quitaba la mordaza.
- No mi ama, como diga. ¿Podría quitarmelo, por favor, mi ama?.
- Lo quitaré dentro de un rato, apenas si te he puesto cómodo aún.
- Si mi ama como diga, intentaré aguantar.
Cogió un dildo largo y estrecho y se lo introdujo dentro del espéculo, seguidamente lo conectó a un largo cable y lo pusó en marcha, al instante comenzó a hincharse y aumentar de tamaño, continuó hasta rodear por completo el díametro del espéculo completamente abierto, y entonces se detuvo y le miró.
- Levanta un poco la cabeza, quiero verte.
- Si mi ama, como desee.
Su rostro estaba sudoroso y pálido, casi demacrado, sus ojos brillantes, y las mejillas húmedas. Pero la miró y dijo.
- Si mi ama, gracias, hacía días que no estaba tan cómodo.
- Lo sé, ya te hacia falta estar en tu sitio, sé que ha sido un poco duro para ti, pero no pensarás que ya había terminado por hoy, ¿verdad?. - Dijo sonriendo.
- No, mi ama, como diga.
- En tal caso te hacen falta un par de detalles aún para que estés a mi gusto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
LA CASONA by VERTGREENVERT is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España License.
Based on a work at vertgreenvert.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at @VERTGREENVERT.



