Un poco de música..

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sábado, octubre 09, 2010

LA CASONA - UNOS DETALLINOS..





- Un par de detalles y te dejo descansar al menos un par de horas.. - Dijo mientras le quitaba la mordaza.
- Si, mi ama, como desee.
- Lo primero te hace falta esto. - Dijo mientras se reía y le enculaba de una sola embestida..
- Si, mi ama, como diga. - Dijo mientras intentaba no chillar.
Uffffffffff, ese dildo debe de ser enorme. Pues menos mal que solo le faltaban un par de detalles. No quiero ni pensar en que aún pretendiese castigarme con dureza.. Estoy machacado.. Ufff, de nuevo la oigo acercarse, miedo me dan sus ideas..

- Probémoslo ahora.. Debería de funcionar. No te preocupes que no te caerás.. - Dijo riéndose.
- Perdón, mi ama. Pero.. ¿Que debería de funcionar?.
- Ahora lo verás.. Jejeje, es cierto, en realidad no verás nada hasta que salgas de esta habitación.. El cuando ya es otra historia, pero tu te lo has buscado, ¿verdad?.
- Si mi ama, como desee.

De pronto el sonido sordo del motor resonó en la habitación, sus cadenas se aflojaron súbitamente y creyó precipitarse hacía el suelo. Un brusco tirón, y las cadenas volvieron rápidamente a su posición..
- Si, funciona perfectamente. No podía ser de otro modo. - Dijo riéndose a carcajadas.
- Ahora tan solo te falta que el dildo funcione. ¿O pensabas quizás que me limitaría a encularte sin mas?.
- Sé que no, gracias mi ama.

- Si, mi ama. Como desee.
- Te hace falta un poco más.. - Dijo mientras le disparaba el spray helado directamente sobre la quemadura.
- Ahhhhhhhhhhhhhh
- Lo siento mucho, mi ama. No pretendía chillar.
- No hay problema.. En vista de que el spray te ha gustado, habrá que repetirlo, y mas te vale no chillar.
- Si mi ama, lo intentaré. Perdóneme.
- Mas te vale no chillar o lo pagarás.. - Dijo mientras disparaba un chorro aún mayor de spray.
El ahogó un grito en su garganta y apretó los puños con fuerza.
- Mucho mejor, me alegra ver que sabes cual es tu sitio.
- Si mi ama, muchas gracias, ama.
- Bueno, ahora te dejaré descansar un buen rato, estoy segura de que estarás lo suficientemente cómodo y sabrás apreciarlo en su justa medida. - Dijo mientras ponía en marcha el motor y cerraba la puerta a sus espaldas.

domingo, octubre 03, 2010

LA CASONA - MARCADO..





Ya está.. Así fijo que no me oirá chillar, ni ella, ni nadie. Y por lo ajustada que me ha puesto la puñetera mordaza, sé que será duro.. Espero poder aguantarlo, no me veo con ganas de dormir a la intemperie. ¿Porque no me habrá permitido ver esta habitación?. No creo que haya aquí nada tan terrible..
- ¿Recuerdas lo que se les hace a las cabezas de ganado al comprarlas, no?. - Dijo riéndose.
El asintió con la cabeza mientras palidecía de pies a cabeza.
- Solo te lo preguntaré esta vez. Si quieres volverte atrás ahora es el momento. Ten en cuenta que si lo haces aquí termina tu adiestramiento.
El negó con la cabeza aún mas asustado, mientras se echaba a temblar.
- Bien, en ese caso, en cuanto caliente empezaré.

Mierda.. mierda.. mierda.. Esta debe ser la prueba que me dijo. Y yo la pasaré, vaya que sí. Nadie me impedirá pasarla. Ni siquiera yo mismo..
Joder.. ya paró el motor. Tengo los músculos tan tensos, que por mas que quisiera sería incapaz de hacer el menor movimiento, salvo mover la cabeza.. Pero no la moveré.. Sin duda que tiene un gran sentido del humor.. ¿Quién querría dormir bajo la lluvia?. ¿Y mucho menos dejar de estar entre sus manos...?.

Ella cogió el hierro de marcar con la mano cuidadosamente protegida por el guante aislante y lo acercó al soplete. Casi instantáneamente el hierro empezó a cambiar de color, hasta ponerse al rojo.

De pronto apagó el soplete, se le acercó y le acarició la nalga derecha con suavidad.
El se echó a temblar asustado y ahogó un grito en su garganta.
El hierro se hundió en su piel, y el olor a carne quemada impregnó la exigua habitación.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh - Chilló, su grito apenas fue perceptible, la mordaza se encargó de sofocarlo.
- Ya casi he terminado, tranquilo. - Dijo mientras se reía y le disparaba un spray helado directamente sobre la quemadura.

- Te hace falta algo para que estés mas cómodo. - Dijo mientras le ataba sendos pesos a los tobillos.
Justo lo que me hacia falta ahora, por si no pesase poco mi cuerpo. Claro, como no, había que ayudarle colgando mas peso de mí. Por si no me bastase con las esposas, y con estar suspendido, ahora además pesos..
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